Ante la idea de un nuevo planeta en el sistema solar, por ahora nombrado X o Nueve, varias son las especulaciones, y especialistas de todo el mundo han tomado la publicación de la revista The Astronomical Journal con mucha cautela.

De entrada, es importante mencionar que el nuevo estudio realizado por el astrónomo Michael Brown, famoso por haberle quitado el estatus de planeta a Plutón y su colega Konstantin Batygin, del Caltech, no se trata de un hallazgo, sino de una predicción, es decir, una hipótesis que encaja matemáticamente y a través de una simulación computacional con las observaciones que hasta ahora no tenían explicación.

Los investigadores han deducido la existencia de este planeta masivo a partir de las órbitas de toda una serie de planetas enanos y otros objetos extremos de nuestro sistema solar, descubiertos en fechas recientes.

La hipótesis sugiere que el presunto planeta podría tener una masa 10 veces más grande que la Tierra o 5,000 veces la de Plutón, y un volumen como el de Neptuno, aproximadamente.

Según los cálculos del estudio, su máximo acercamiento al Sol sería de unas 200 unidades astronómicas (UA es igual a la distancia media de la Tierra al Sol, 150 millones de kilómetros), estaría siete veces más lejos que Neptuno, y el punto más alejado de su órbita estaría entre 600 y 1,200 UA, más allá del cinturón de Kuiper, que rodea a Neptuno.

Una vuelta completa en su órbita alrededor del Sol podría tardar entre 10,000 y 20,000 años terrestres y se podría tratar de un cuerpo gaseoso y helado que fuera expulsado hacia las frías lejanías por otro de los grandes planetas de gas durante la formación del sistema solar.

Pero, ¿por qué hasta ahora sólo es una hipótesis?, sencillo, es porque aún no se ha observado el supuesto planeta, de existir, sería demasiado pequeño y lejano como para que pueda observarse fácilmente.

Además, se ha establecido su trayectoria, pero no se tiene idea de en qué punto de ese camino podría hallarse actualmente, y su órbita, por supuesto, es inmensa.

Por ahora, se intentará captar al planeta Nueve, pero se requiere de un telescopio muy sensible, con un campo de observación muy amplio, capaz de rastrear una gran porción de cielo. Hasta ahora el candidato más atractivo para esta búsqueda es el telescopio japonés Subaru, en Hawai.

El trabajo de Brown y Batygin

La pregunta obligada es: ¿por qué este astro sí y Plutón no?

Brown asegura que el nuevo objeto tendría 5,000 veces la masa de Plutón, por lo que no debería haber ningún debate para que se le considere como un verdadero planeta. Explicó que, a diferencia de objetos más pequeños, conocidos como planetas enanos, éste nuevo cuerpo domina gravitacionalmente a sus vecinos. De hecho, domina una región más grande que cualquiera de los otros planetas conocidos. Es más planeta que todos , asegura el astrónomo.

Por su parte, Batygin explicó a través de un comunicado de CalTech que, aunque al principio fueron bastante escépticos con la existencia de este planeta, continuamos investigando su órbita y lo que significaría para el sistema solar exterior, y nos convencimos de que íbamos en la buena dirección. Por primera vez en más de 150 años tenemos una evidencia sólida de que el censo planetario del sistema solar está incompleto , aseguró.

Brown explicó el hallazgo como tener seis manecillas de un reloj moviéndose cada una a un ritmo diferente, pero cuando miras hacia arriba, todas están en el mismo lugar. Las probabilidades de que eso suceda son algo así como una entre 100 .

Agregó que las órbitas de los seis objetos están también todas inclinadas de la misma manera, apuntando hacia abajo, aproximadamente 30 grados en la misma dirección con respecto al plano de los ocho planetas conocidos. Dijo que la probabilidad de que eso ocurra es de aproximadamente 0.007 por ciento. Básicamente, no debería ocurrir al azar. Así que pensamos que algo más debe dar forma a estas órbitas .

Como un padre que balancea el columpio de su hijo, el planeta Nueve empuja las órbitas de los objetos del cinturón de Kuiper, de forma que su configuración respecto del planeta se preserva, explican en el comunicado.

Brown agregó que el planeta pudo haber sido expulsado durante la formación temprana del sistema solar, cuando cuatro grandes núcleos concentraron gas y formaron Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Tal vez represente un quinto núcleo que llegó demasiado cerca de Júpiter o Saturno y fue expulsado a su actual y distante órbita.

Desde México

Los especialistas Julio Fernández Alves y Marco Antonio Muñoz Gutiérrez, doctores en Astrofísica del Instituto de Astronomía de la UNAM, aseguraron que hay incertidumbre sobre el planeta X.

En este momento, tenemos mucha incertidumbre y sólo se agregan nuevos indicios de que un planeta masivo pudiera estar ahí , afirmó Fernández Alves.

Por su parte, Muñoz Gutiérrez dijo que la investigación es importante, pues hasta ahora se había propuesto la existencia del astro, pero no había ningún cálculo aproximado de su órbita; sin embargo, hay que ser muy cautelosos; es sólo una sugerencia, una hipótesis inteligente , basada en las perturbaciones gravitacionales que este objeto ejerce.

Nos suelen enseñar que el sistema solar llega hasta el cinturón de Kuiper, donde se encuentra Plutón, pero en realidad la frontera está a unas 1,000 unidades astronómicas de distancia, en la región de la nube de Oort .

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