Lectura 3:00 min
En Día de Reyes, regalar una mascota no es la opción
La mayoría de los cachorritos terminarán abandonados. Antes de incorporarlos a nuestras vidas, es fundamental tener una plática previa con un veterinario y comenzar, desde ahí, una tenencia responsable, opina especialista.

En la temporada de Reyes Magos la opción de regalar un cachorrito (perro o gato) es muy atractiva pues las miradas tiernas y la figura entrañable de un cachorro pueden resultar la imagen ideal del amor, no obstante, si no se tiene clara la responsabilidad de agregar un miembro más a la familia, la mayoría de los cachorritos terminarán abandonados en la calle y sin familia, algunos meses después.
Adrián Rodríguez-Granada, director administrativo del Hospital Veterinario UNAM-Banfield, explica que por sus características físicas, los cachorros caninos y felinos pudieran parecer el obsequio perfecto, pero desgraciadamente suelen ser un regalo “sorpresa” y en esa sorpresa es donde radica el peligro de abandono.
En este sentido el especialista sugiere que antes de incorporar una mascota a un núcleo familiar, se debe realizar una visita al médico veterinario y tener una conversación extensa con él pues este especialista puede orientar al futuro dueño sobre cuál es el animal más adecuado para las capacidades económicas, sociales y de tiempos disponibles del futuro dueño. Cuando esto no sucede así, el riesgo es grande pues quizá quien recibe esta “sorpresa” no tiene clara la responsabilidad y compromiso que significa una vida más a su cargo o simplemente no está convencido o convencida de querer hacerse cargo de las tareas que implica tener una mascota en su casa y en su vida.
“Estamos hablando desde la acción tan simple y básica como proveerle sus alimentos dos o tres veces al día -según sea el caso- hasta procurarle atenciones particulares como pueden ser un baño especial para ciertas razas de cachorros”.
Agrega que el obsequiar un ser vivo representa mucho más que unos minutos. “Incluir una mascota en la vida familiar representa un compromiso de al menos 10 años de convivencia, atenciones y mucho amor. Desafortunadamente, cuando llega la mascota a casa, y no fue una decisión consensuada con todos los miembros de la familia puede haber problemas de abandono. Así muchos perritos y gatos pueden terminar en la calle sin ser esterilizados y sufriendo su nueva condición de calle”.
Incorporar una mascota a la vida de alguien es un compromiso permanente, también hay muchos costos asociados con la crianza de un animal, como la comida y las visitas al veterinario. Incluso los costos también pueden exceder las expectativas si la mascota se enferma y requiere alguna cirugía. De ahí que los expertos en la materia llaman a no tomar una decisión apresurada al regalar una vida como una sorpresa en el Día de Reyes.