En esta época del año el uso de plantas como el musgo, el heno o los árboles de Navidad es muy recurrente en los hogares mexicanos; sin embargo, emplearlos como ornamenta navideña no siempre es adecuado para nuestro medio ambiente.

El doctor Claudio Delgadillo Moya, del Instituto de Biología de la UNAM, nos habló en específico sobre el musgo y su importancia.

El impacto ambiental por la recolección de musgo durante la Navidad no se ha determinado, pero la economía del agua, la regeneración de los bosques y los ciclos anuales de elementos como el nitrógeno son modificados severamente cuando se quitan las briofitas (musgos, hepáticas y antocerotes) , comentó.

El especialista explicó que además de su belleza, las briofitas son parte de las redes tróficas; es decir, son productores de oxígeno y fuente de energía para otros organismos.

Además, existen hongos, bacterias y animales minúsculos asociados con las briofitas; por ejemplo, los elementos que quedan disueltos en el agua de lluvia son retenidos por estas plantas en el suelo o como parte de la cubierta que forman en rocas, al degradar su cuerpo esos elementos quedan disponibles para otras plantas u organismos ayudando en la regeneración de los bosques.

Delgadillo Moya hizo énfasis en que los musgos son un recurso biológico que espera nuestra atención: La cubierta de musgo puede proteger al suelo de la erosión, facilita la infiltración del agua y la germinación de semillas, también la eliminación de la cubierta puede resultar en la eliminación de las capas de suelo orgánico, de agua limpia en los manantiales y la pérdida de plántulas de árboles .

La utilidad de esta planta no es bien conocida, pero su utilización es fundamental; en otros países sirven como indicadores de contaminación; en horticultura como parte de jardines y arreglos florales, y existen estudios que los relacionan con posible obtención de antibióticos y compuestos antitumorales; se les ha propuesto como fuente de genes útiles para tolerar la desecación cuando se inserten en plantas de cultivo, entre otras.

En entrevista, Delgadillo Moya explica la forma responsable de utilizar este recurso.

¿Es correcta la utilización de esta planta como ornamenta navideña?

Cualquier uso innecesario de los recursos ambientales es contrario a la salud de nuestro entorno. En el caso del musgo y del heno, son plantas que nada tienen que ver con el ambiente de los sitios bíblicos. Se les podría sustituir por otros materiales como papel o cartón pintado.

¿Cuál sería un uso responsable de esta planta?

Lo mejor sería dejarlos en los sitios donde crecen de manera natural, pero si se cosechan para ciertos usos se debe procurar mantener parte de sus colonias sin alteración, evitar cosechar en años sucesivos en los mismos sitios y tomarlas de lugares críticos, como orillas de arroyos y caminos.

¿En qué zonas se da con mayor fuerza esta planta?

Los musgos en particular crecen en todos los tipos de vegetación. En México contamos con alrededor de 76 especies de musgos endémicos, desde cerca de la orilla del mar hasta las zonas más altas (zonas alpinas de las montañas más altas). Son más abundantes en los bosques de oyamel, bosques de encinos y en los bosques nublados. Estos tipos de vegetación son abundantes en las montañas del país, en elevaciones medias y altas.

Finalmente, al ser cuestionado sobre la utilización de árboles de Navidad naturales, ésta fue la opinión de Delgadillo Moya: Los árboles de Navidad plantados son una alternativa para no recurrir a los que crecen en los ambientes naturales.

Como botánico, esta práctica es indeseable, pues destruimos un organismo vivo en favor de una celebración de corta duración; los árboles secos se descartan para la basura al concluir la época navideña. Los árboles artificiales pueden usarse por varios años, sin ningún demérito .

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