La idea comenzó cuando Ocesa planeaba un concierto más. En esa reunión y ante grupos que por sí mismos no tenían la suficiente convocatoria, se decidió armar un festival con bandas comerciales y subterráneas, así nació el Festival Iberoamericano de cultura musical Vive Latino.

Era noviembre de 1998 cuando 27 agrupaciones subieron al escenario, pero para sorpresa de los organizadores, la asistencia no superó las 25,000 personas y tampoco fue un éxito económicamente; sin embargo, habían sembrado la semilla del festival.

Si volteamos alrededor nos encanta y llena de orgullo ver un movimiento de rock nacional bien sólido a través de todos estos años y también ver la industria que se ha formado, no sólo en México, sino en la región, de festivales de todo tipo , expresó Jordi Puig, director del Vive Latino.

Y es que en los últimos 20 años, la industria de los festivales de música creció de manera importante.

Existen varios eventos: Pa’l Norte, Hell and Heaven, Normal, Ceremonia, Roxy,?Corona Capital, el Electric Planet, el Daydream, Bahidora y el extinto Manifest, entre muchos otros (grandes y pequeños) tanto en la CDMX como en Guadalajara, Monterrey, San Luis Potosí o Puebla.

Pero la historia del Vive Latino no ha sido tan sencilla; en 1999 no se realizó el festival, prefirieron esperar. Hasta que regresó en el 2000 con dos días de duración.

Del 2001 al 2005, el evento se llevó a cabo durante un día (con excepción del 2002 que no se realizó) y después ya no paró aunque siguió experimentando en algunas ediciones con tres días y en el 2014, con el éxito a cuestas, Ocesa decidió darle cuatro días, pero fue algo que no convenció del todo.

Para el 2015, regresó a tres días para finalmente en el 2016 y en la próxima edición del Vive Latino, seguir con dos fechas.

Lo dos días para el festival nos parece un número justo y lo disfrutamos de la misma manera que cuando hicimos tres días o cuatro. Pero parece que con la demanda y con el mercado como está, el número adecuado es hacerlo así .

Y es que ahora, con 18 ediciones, el mercado ha cambiado mucho y la competencia es fuerte.

Ya no estamos solos. Hay mucha oferta afortunadamente y muchas opciones en la ciudad , agregó Jordi Puig.

Además de la competencia, el Vive Latino (como otros eventos en México) enfrenta la crisis económica y el alza del dólar.

En estos últimos 18 años recuerdo pocos como el que estamos pasando (...), pero al festival le gusta ser optimista y como dice un referente de América Latina: ‘Por más jodidos que estemos, siempre vamos a tener algo para dar’ , dijo Jordi Puig.

Sobre el futuro del festival, su director explicó que la realidad es: Trato de no pensar a dónde vamos, lo que nos gusta es disfrutar el proceso y el camino. Yo me quiero concentrar porque todo salga bien en marzo, que el festival tenga actitud y ya después me preocupo .

El Festival Vive Latino se llevará a cabo el 18 y 19 de marzo en el Foro Sol, con bandas de rock como Los Fabulosos Cadillacs, Zoé, Attaque 77, Jotdog y Julieta ?Venegas, entre otros, pero también con propuestas de otros géneros, como La Sonora Santanera o Bronco.

El precio de los boletos se mantiene. Incluso, si se compran de manera anticipada, cuestan ?menos. Para un día del Vive Latino el precio del boleto es de 740 pesos (en el 2016 costó 980), pero conforme se acerque el día, el precio aumentará. En la Fase 3 costará 802 pesos, Fase 4,864; Fase 5,951; Fase 6, 1,038 y Fase 7, 1,119 pesos.

En el abono para los dos días hay un ligero incremento: en el 2016 la entrada para los dos días costó 1,306 pesos y actualmente cuesta 1,468 pesos. Mientras que los abonos Platino (que llegaron a costar 1,415 pesos) y que dan algunos beneficios extras, se encuentran actualmente agotados.

vgutierrez@eleconomista.com.mx