El cáncer de pulmón ocasiona más muertes que el SARS-CoV-2 al registrar 1.8 millones de decesos anuales en comparación con los 1.4 millones de personas en todo el mundo, contabilizados hasta el momento, por Covid-19.

El cáncer de pulmón es un conjunto de enfermedades que comienza en las células de los pulmones y puede extenderse a otros órganos, el  más frecuente es el denominado adenocarcinoma ALK+ que representa el 5% de los casos de este tipo de neoplasia,  es decir cerca de 80,000 pacientes, señaló en entrevista con El Economista el doctor Jorge Arturo Alatorre, oncólogo médico del Centro Médico ABC.

Este tipo de cáncer registró en 2018 el mayor número de casos nuevos a nivel mundial al sumar 2.1 millones de pacientes, de los cuales entre el 85 y 90% se detectan en etapas avanzadas, de acuerdo con el observatorio Globocan, que es una plataforma interactiva desarrollada por el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (IARC, por sus siglas en inglés), un órgano que forma parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En México, durante el mismo año, se registraron 8,000 casos nuevos y más de 6,000 muertes por esta causa. Sin embargo, se cree que hay un subregistro porque muchos médicos piensan que se trata de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) o neumonía; o bien, el paciente muere sin diagnóstico. Los registros piloto de cáncer que realizaba el doctor Alejandro Mohar y colaboradores en Oaxaca y Guadalajara pararon debido a la pandemia, comentó el doctor Alatorre.

En México, la experiencia del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER) y del Instituto Nacional de Cancerología (INCan) reporta que cerca del 90% de los pacientes llega en etapas  avanzadas. “Es raro que los enfermos sean intervenidos quirúrgicamente  cuando su cáncer está muy avanzado; cuando se encuentra la enfermedad en etapas tempranas se opera para alcanzar la curación, pero cuando llegan en etapas avanzadas,  lo que se busca  es controlar la enfermedad”, dijo el especialista.

El tabaco no es el único causante 

Entre los factores de riesgo que incrementan la posibilidad de padecerlo, además de la edad y los antecedentes familiares, se encuentran el tabaquismo, uso de leña, la exposición a sustancias como el gas radón, el cual se encuentra en el suelo y puede acumularse en sótanos de viviendas y en plantas de agua, así como el asbesto, presente en láminas y tinacos,  y por último por la contaminación del medio ambiente.

Sin embargo, la innovación médica permite cambiar el abordaje terapéutico del cáncer de pulmón. Hasta hace 11 años, la única alternativa de tratamiento para los pacientes con cáncer de pulmón era la quimioterapia, con una expectativa de vida de nueve meses; afortunadamente, se pudieron identificar subgrupos moleculares como el ALK+, una alteración denominada rearreglo cromosómico, con lo que se creó un nuevo fármaco.

La innovación que prolonga la sobrevida del paciente

El especialista indicó que en los últimos 10 años se han desarrollado más de 25 moléculas para cáncer de pulmón, lo que permite ofrecer  una mejor calidad de vida  para los pacientes. “Identificar la mutación ALK nos permitió dar tratamientos más específicos para esta enfermedad. Desde la aparición de los  inhibidores de ALK en 2010 se incrementó la sobrevida libre de progresión a 35 meses”.

En el Estudio ALEX, publicado en el New England Journal of Medicine, se  analizó la efectividad de Crizotinib, quimioterapia considerada como estándar de tratamiento para cáncer de pulmón, comparada con el inhibidor de ALK, Alectinib (Alecensa). En el estudio participaron 300 pacientes, de los cuales la mitad recibió Crizotinib y  la otra mitad Alectinib. En este estudio se demostró que  las personas que  recibieron Alectinib tuvieron un control de la enfermedad de 35 meses, mientras que el otro grupo sólo lo mantuvo por 11 meses.

“Este medicamento en tabletas no es tan tóxico, tiene menos efectos adversos en comparación con la quimioterapia; en algunos casos se pueden presentar erupciones en la piel como acné o  alteraciones en las pruebas de funcionamiento hepático, pero la mayoría de los pacientes responde bien al medicamento y pueden hacer sus actividades cotidianas. Por otro lado, la biopsia líquida o técnica de sangre puede identificar el ADN del tumor e identificar el ALK para dar un tratamiento dirigido”, indicó el especialistas.

La prueba ayuda a identificar una población más amplia de personas con este tipo de cáncer de pulmón avanzado que puede ser tratado con la terapia dirigida Alectinib en primera línea, con una reducción del riesgo de presentar metástasis cerebral del 87.4%, señaló la doctora Isabela Rivas, médica oncóloga del laboratorio Roche.

Cabe mencionar que los pacientes con tumor de pulmón ALK+ no tenían opción terapéutica,  sólo el 3% de personas con cáncer avanzado alcanzaban una sobrevida a cinco años. Mientras que el 62% de los pacientes que recibieron Alectinib estaban vivos en este mismo lapso.

Actualmente la esperanza de vida de un paciente con este tipo de cáncer puede ser más larga, de ahí la importancia de identificar el tipo de cáncer y evitar que lleguen en etapas avanzadas.  Por ello, el doctor recalcó la necesidad de difundir la información, no sólo a los pacientes,  sino también  a los médicos de primer contacto para que ellos sepan y tengan presente la enfermedad cuando se les presente algún caso. Es raro que un médico general sepa que el cáncer de pulmón se subdivide  en grupos moleculares, concluyó.

maribel.coronel@eleconomista.mx

kg