El circuito de exposiciones de Gallery Weekend en las colonias Juárez y Roma tiene un argumento en común. Cierto es que la curaduría y las propuestas artísticas que ofrecen las galerías de la zona son muy distintas entre sí, pero también es verdad que, quizás involuntariamente o por tratarse de una tendencia del arte mundial, la gran mayoría confluye en que las obras exhibidas tienden a cuestionarse a sí mismas, más allá de ponderar la estética.

Una de las exposiciones de mayor relevancia en el programa es la que OMR (Córdoba 100) dedica por completo a Thomas Ruff (Alemania, 1958), considerado como uno de los fotógrafos más importantes de la actualidad y heredero de la escuela de Düsseldorf.

Lo primero que destaca del espacio es la curaduría que evoca a las galerías de los siglos XVIII y XIX, con montajes abundantes de piezas, las cuales eran colgadas sobre los muros, muy cercana una de la otra, de piso a techo. De esa manera OMR hace un recorrido por el trabajo de Ruff a través de 10 series realizadas entre los años 90 y la actualidad.

Con trabajos como la serie ma.r.s.04 (2010), para el que Ruff tomó algunas imágenes de Marte capturadas por la NASA en blanco y negro, y se apropió de ellas para replantear el paisaje marciano a través de la dotación de tonalidades, se cuestiona: ¿qué es una fotografía? Y, para generalizar, ¿qué es una obra de arte? E, incluso, ¿quién es realmente el autor de la imagen?

La galería Proyectos Monclova (Colima 55), por su parte, expone a dos artistas. En la planta baja, John Henderson (Minneapolis, 1984) expone Far or hid, una instalación dominada por la pintura y complementada por un video y una fotografía que hacen inmersión en un entorno meramente contemplativo.

Destaca la obra pictórica de Henderson, para la cual fue meticuloso y progresivo. Se trata de cuadros en los que el artista ha superpuesto capas de pintura y luego ha removido parte de ellas hasta dejar expuestos los remanentes de cada capa, de manera que se genera una composición que evoca a la textura de los frescos renacentistas. El resultado es un cuadro que ofrece profundidad de capas, a pesar de su abstracción, y exhibe el trabajo creativo y la paciencia del artista para decidir hasta qué punto dejar expuesta la intimidad de los colores sobre los óleos.

En el primer piso, Martín Soto Climent (Ciudad de México, 1977) presenta Todo comienza en otra parte, una exposición inspirada en la poesía para presentar una narrativa plástica que reflexiona sobre la pulsión de la vida entre eros y tánatos. Para ello el artista utilizó la maleabilidad de las prendas de media para crear lo que él llama “objetos gentilmente manipulados”, toda vez que ninguna de las prendas fue cortada o rasgada. De esa manera se logra duplicar la realidad del objeto.

En el inmueble con domicilio en Praga 33, de la colonia Juárez, por otro lado se han instalado tres proyectos internacionales: la galería sueca Nordernhake, con una filial en Berlín y consolidando su llegada a México; la francesa Allen, con sede en París; y el proyecto de Fundación Telefónica.

Nordernhake invitó a la artista peruana Elena Damiani a hacer una selección de piezas diversas de los artistas representados por la galería, entre los que se encuentran, Meric Algün, Ann Edholm, Paul Fägerskiöld, José Vera Matos  y la propia Damiani.

Por su parte, de la galería Allen presenta a los artistas Laëtitia Badaut Haussmann, Boris Achour y Maxime Rossi, cuya coyuntura es la intervención de los espacios doméstico, arquitectónico y astrológico. Destaca la propuesta audiovisual del francés Maxime Rossi, Real Estate Astrology, quien realizó una película en tercera dimensión con una narrativa y una secuencia de imágenes surrealistas que documentan el territorio de Sedona, Arizona, donde el surrealista Max Ernst vivió durante su exilio.

Por último, el proyecto de Fundación Telefónica, Ashley Madison Angels at Work, para el que el colectivo suizo !Mediengruppe Bitnik tomó los datos internos del sitio web de citas virtuales, Ashley Madison, que invita a los usuarios a cometer adulterio. La oportunidad de la pieza se origina una vez que, hackeado el sitio, se revela que gran parte  de las interacciones de los usuarios, en particular, los masculinos, son con inteligencias artificiales programadas para seducir y mantener a los usuarios pagando por el servicio. El colectivo aprovechó estas inteligencias para crear cinco avatares de mujeres que manejan el lenguaje que utilizan los bots y presentarlos como piezas creada exclusivamente para Gallery Weekend. 

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