“No me hubiera gustado estar aquí. No hubiera querido hacer estas fotos. No hubiera querido hacer este libro; pero creo que es necesario”, fueron las palabras con las que el fotoperiodista Félix Márquez presentó su primer libro, Testigo de la violencia, dedicado al fotógrafo Rubén Espinosa, quien fue asesinado en la colonia Narvarte en el 2014.

En esta complicación de imágenes, Márquez retrata a las víctimas de un Estado fallido en el territorio veracruzano durante el mandato de Javier Duarte y Fidel Herrera.

En entrevista con El Economista, el artista visual compartió las vivencias y las motivaciones para publicar 56 retratos luego de haber sufrido la persecución del gobierno de Javier Duarte (ahora en prisión) por desempeñar su labor informativa.

—¿Cuándo nació la idea del libro?

Este proyecto surge en el 2018. Fue a partir de un apoyo de Conacyt en un programa que se llama Medios y Violencia, que coordina la doctora Celia del Palacio, investigadora del Conacyt, ella me dijo que podía aplicar para publicar el libro, yo no lo tenía en mente y pues lo hicimos. Me tardé cinco meses en hacerlo, todo fue muy apresurado, tuve que hacer una selección de 100 imágenes que tenía en un principio para cerrar en 56 fotos.

—¿Cuál es la situación de Veracruz actualmente?

En el discurso, la nueva administración muestra voluntad para esclarecer los casos de violencia. Sin embargo, en los hechos todavía no vemos ningún resultado, entendemos que es poco tiempo, y estamos esperanzados que las agresiones a periodistas cesen; pero no sólo eso, también exigimos que se abran los expedientes de los periodistas asesinados y se conozca la verdad y que haya culpables y que haya justicia, porque si nosotros seguimos permitiendo la impunidad, lo que va a pasar es que no importará el lugar ni qué gobierno sea, mientras la impunidad esté, la violencia nos va a rebasar. El panorama se ve favorecedor, yo espero que así sea; pero hay que esperar. Los resultados se verán cuando abran los expedientes y se hagan las investigaciones reales que no se habían hecho en mucho tiempo.

—¿Qué viene a futuro?

Este libro, Testigos de la violencia, cierra un ciclo. Cerré una parte de mi vida personal y profesional y ahora estoy muy cerca de estos mismos temas; sin embargo estoy tratando de abordarlos de una manera distinta, tratándolo con otro tipo de fotografía.

—¿Cómo empiezas a abordar estos temas de una forma innovadora?

Tengo un proyecto que se llama Vestigios, es un trabajo personal donde busco junto con las familias de mis compañeros (periodistas asesinados o desaparecidos) cómo los podríamos traer devuelta, reconstruir la personalidad e identidad de mis compañeros; los reconstruyo a través de sus objetos personales, su vestimenta, cómo se enfrentaban al trabajo, a veces en condiciones deplorables, con cámaras sin botones o sin zoom. Y de una manera muy clínica, en un fondo blanco retrato los objetos de ellos con el objetivo de recuperarlos. Hay una primera parte que se expuso en Nueva York y continuaré porque lamentablemente son muchos.

Son más de 2,800 agresiones a periodistas las que se tienen contabilizadas en México; al respecto Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, ha expuesto su preocupación por el bajo interés que los gobiernos invierten en mejorar los Mecanismos de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.

“Hay un desdén en la atención de las recomendaciones hechas por la comisión. Creo que debe haber un compromiso de las autoridades para atender estas agresiones. Las autoridades están en deuda con quienes ejercen la libertad de expresión como actividad profesional”, comentó en conferencia en octubre del 2018.

También el pasado 30 de enero, la organización Artículo 19 envió una solicitud a la oficina de Gobernación, que dirige Olga Sánchez Cordero, en la que se exponen los motivos de implementar una política pública integral para dar solución a estos casos de agresiones, desaparición y persecución a periodistas y defensores de derechos humanos.

katia.nolasco@eleconomista.mx