Pocas, y no es exageración: pocas adaptaciones literarias llevadas al teatro son tan bien logradas como la obra original del jovensísimo e igualmente talentoso dramaturgo David Gaitán, obra que tiene por nombre Escurrimiento y Anticoagulantes, y que es una creación a partir del clásico de la literatura moderna: Crimen y Castigo del ruso Fiodor Dostoievski.

Escurrimiento y anticoagulantes conjunta una producción y dirección profesional, seria e impactante, con el juego más infantil posible, el que es también el juego más serio; la obra propone al espectador una pacto fictivo redondo que resulta muy cercano y entretenido, y, además, cuenta con la participación de siete actores fuertes, capaces y conmovedores.

Todo lo anterior suma y nada resta, de tal manera que esta obra de teatro es una de las opciones más necesarias, más importantes y más arriesgadas de las opciones teatrales que se ofrecen en cartelera. Es también, una obra de gran calidad y profundidad escénica y argumental, que aprovecha al máximo los recursos con los que cuenta y de esta manera plantea una coreografía dramática atinada y posmoderna, que se convierte en un montaje perfecto.

No es casualidad porque David Gaitán, uno de los fundadores del grupo Legeste, en su pasado reciente montó uno de los espectáculos teatrales más polémicos de la escena independiente: la obra de teatro La pura idea excita, escrita y actuada por él mismo y con dirección colectiva. Ahora, escribe, dirige y actúan en la puesta Escurrimiento y anticoagulantes, que retoma la historia de uno de los personajes epigonales de esa odiosa categorización literaria que se tiene a bien denominar novela psicológica; el personaje es: Rodian Raskólnikov.

La obra cuenta con las brillantes actuaciones de Raúl Villegas, atinado y serio en su papel de Raskolnikov; David Gaitán, seductor y astuto inspector de seguridad; Ana Beatriz Martínez, como una persuasiva e inteligente burócrata más la participación de los actores Sara Pinet, Emiliano Ulloa, Pablo Marín y Guadalupe Ochoa, quienes además de intepretar a personajes en específico se calzan una máscara negra para encarnar los demonios personales que perseguirán a Raskolnikov desde que cometió el crimen y hasta que se le dicte castigo.

Seres ordinarios vs seres extraordinarios

Como el clásico del escritor ruso, la obra de Gaitán narra la historia de un hombre que conscientemente decide acabar con la vida de una usurera, mujer despiadada por quién nadie daría un peso y por tanto, cree obstinado Raskolnikov: matarla no significa absolutamente nada.

La teoría que desarrolla Raskolnikov, filósofo y escritor, divide a la humanidad en dos tipos de hombres: las personas ordinarias y las personas extraordinarias. Las personas ordinarias no importan, son personajes sin rostro o con máscaras oscuras, pero las personas extraordinarias son casi dioses a quienes debería permitírseles todo lo que consideren, por obra de su propia sabiduría y voluntad, más provechoso.

Así que si uno de estos seres extraordinarios decide matar, lo puede hacer siempre y cuando sea para el bienestar de la mayoría. Los dilemas que al respecto se presentan en disertaciones, monólogos interiores y debates dentro de la novela del ruso, en la obra de Gaitán adquieren dimensión y cuerpo, presencias figurantes que son desdoblamientos de conciencia de Raskolnikov atormentado por la culpa, la duda, la cobardía y el arrepentimiento. Dilemas que, además, aluden a toda una crítica de época en un momento previo tanto a la liberación racial de las vanguardias artísticas y previo también a la radicalización de la barbarie humana: los crímenes de Stalin y, poco después, el Holocausto.

Esta supuesta diferenciación entre los humanos es uno de los ejes centrales de la novela de Dostoievski y en Escurrimiento y anticoagulantes este argumento se respeta, ya que la obra profundiza en la pusilanimidad, en la cobardía y en la auto conmiseración del protagonista, de tal forma que esos problemas y debilidades lo revelarán como cualquier otro simple mortal y no como el súper hombre que él quería ser.

Entre Niezsche y Dostoievski

Hacia finales del siglo XIX se dio una de esa amistadas, que a veces son enemistades, literarias históricas que le dan saborcito a los cursos de literatura y a la intertextualidad que los ociosos académicos buscan como huellas de un crimen en los textos de los escritores hermanados en el pasado. Nietszche y Dostoievski se leían mutuamente y uno al otro derrochaban en sus cartas admiración que, no obstante, entrañaba la más radical de las contradicciones porque sus tesis vitales eran radicalmente opuestas.

En el fondo de Crimen y castigo y ahora de Escurrimiento y anticoagulantes late una fuerte crítica a una de las tesis fundamentales del filósofo alemán: el súper hombre.

Nietzsche festejaba la liberación que ofrecería el despliegue fastuoso de la sociedad burguesa, lo que ofrecerían al hombre los mecanismos de reproductibilidad técnica y cómo afectaría en su psique la primera revolución de los medios de comunicación y su impacto en la conceptualización del tiempo: inventos como el telégrafo o el ferrocarril cambiaron radicalmente el pensamiento sobre el espacio, la distancia y el tiempo. En suma, el filósofo festejaba el nihilismo y la llegada del imperio de la sociedad sin valores absolutos.

Pero mientras Nietzsche echaba las campanas al vuelo, Dostoievski, horrorizado, ponía el grito en el cielo: "esta es una enfermedad que combatir". Si bien, se ha visto en Raskolnikov tanto la encarnación del super hombre como del hombre del subsuelo, Dostoievski es irónico con la idea de libertad extrema y superioridad existencial y desde la crítica crea a un personaje que todavía hoy en día nos hace pensar sobre la muerte y sobre el valor de la vida, ironía que Gaitán retoma en su obra de teatro, y que desde este lado b crítica a una sociedad muy parecida a la nuestra: sin valores, sin moral y sin cabeza. Para hacernos recordar un planteamiento braudillariano: como ningún crimen es prefecto siempre quedan huellas. Si lo que ha muerto es la sociedad los criminales dejan sus huellas y el arte es capaz de seguirlas.

Escurrimiento y Anticoagulantes

Teatro La Capilla

Dirección: Madrid #13, Coyoacán.

Fecha: Hasta el 20 de junio.

Lunes y martes 8 de la noche.

Entrada: $120 general.

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