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Dinos en Los Pinos, un viaje al Cretácico
Este domingo, casi 13 mil visitantes acudieron a encontrarse con un Tiranosaurio Rex, un Coahuilaceratops, un Aquilolamna y otras especies fósiles del Museo del Desierto, de Saltillo, Coahuila.

Lo que ustedes van a ver son los dinosaurios o las dinosaurias que han sido recuperadas, reconstruidas con mucha paciencia por el trabajo de los paleontólogos y paleontólogas de México para el conocimiento y la ciencia mexicana".
Marcelo Ebrard Casaubon, secretario de Relaciones Exteriores.
La antigua residencia presidencial se convirtió este sábado en un parque jurásico. El todavía canciller Marcelo Ebrard, acompañado de su esposa Rosalinda Bueso, inauguró la exposición Dinos en Los Pinos: Dimensiones Prehistóricas ante centenares de niñas y niños que acudieron con sus padres al Complejo Cultural Los Pinos, en el Bosque de Chapultepec.

En los jardines del inmueble, reproducciones robotizadas a tamaño natural de los dinosaurios que habitaron la región de Coahuila, como el famoso Tyrannosaurus rex, el Alamosaurus sanjuanensis y el Carnotaurus sastrei dan la bienvenida a los visitantes –alrededor de 13 mil durante la jornada de este domingo. Incluso un tigre dientes de sable en posición rampante acompaña a estos gigantes que habitaron el ahora territorio mexicano hace más de 70 millones de años.

También en los alrededores y en el acceso a la Casa Miguel Alemán sorprenden réplicas de fósiles, mamuts y dinosaurios, intervenidas con arte wixárica (huichol), comunidad con la que el MUDE ha tenido colaboración desde hace años.
La exposición, explicó Ebrard, es producto de la colaboración entre la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el Museo del Desierto (MUDE), de Saltillo, Coahuila, y la Secretaría de Cultura federal, y tiene el objetivo de “acercar la historia paleontológica y diversos hábitats de nuestro país a las familias de la Ciudad de México”.

El secretario expuso que la muestra refleja el minucioso trabajo de los paleontólogos y paleontólogas de México que han recuperado, estudiado y reconstruido pieza por pieza ejemplares del periodo Cretácico –“con mucha paciencia” – para contribuir con ello al conocimiento y a la ciencia mexicana.

La sinergia entre el MUDE, la SRE, Novartis, Huawei y Coca-Cola logran una muestra inmersiva donde se unen ciencia, arte y tecnología, compuesta por más de 50 piezas museográficas, entre fósiles, paleoesculturas, robots, acompañadas de textos científicos y poéticos, “para hacer presente las señales que la vida del planeta ha dejado a lo largo de su evolución”, dijo a este diario el biólogo Arturo González, director del MUDE.

“La idea es que sea una exposición que atraiga sobre todo a los jóvenes y a los niños, y con un mensaje de que necesitamos niñas, niños y jóvenes que se dediquen en el futuro a la genética, a las ciencias de la vida, para que nos ayuden a entender mejor el pasado, y a entender el calentamiento global y el futuro”, explicó.

Arturo González, reconocido especialista, divulgador de la ciencia, arqueólogo submarino, y gestor de espacios museísticos y de difusión científica como el Museo de la Evolución en Puebla o el propio MUDE, explica que “toda la exposición redunda en el mensaje de que el pasado puede darnos pistas para entender el presente y prevenir el futuro, y hoy el futuro no se está viendo nada bien; llevamos cinco extinciones masivas, y lo que hemos aprendido es que no te avisan, imagínate que el covid no hubiera tenido cura, nadie se lo esperaba, y así parece que se han dado las extinciones”, reflexiona el biólogo.

Durante casi dos décadas, Arturo González ha encabezado expediciones en la Península de Yucatán en busca de los restos de los primeros americanos. Sus investigaciones, a partir de esqueletos extraidos de cuevas inundadas, han ayudado a replantear la prehistoria americana al demostrar que en esa región vivieron humanos antes de que se elevara el nivel del mar al final de la Edad de Hielo, por lo menos hace 12,000 años.

Las joyas de la muestra
Las joyas de la exposición, dice González, se presentan en el Salón Adolfo López Mateos, en la sección ‘Memoria: la hazaña del descubrimiento’. Se trata de reproducciones de tres especímenes originales hallados en los últimos años en el noreste de México, en Coahuila y Nuevo León: el Coahuilaceratops magnacuerna (un dinosaurio de prominente cabeza con crestas y una gran cornamenta), un Acantholipan gonzalezi (dinosaurio tireóforo, con una especie de caparazón encima como un gliptodonte, con crestas a la altura de su larga cola), el Aquilolamna milarcae (un rarísimo ejemplar de un tiburón alado que fue recientemente dado a conocer por la revista Science), cuya datación está fijada en 71, 83 y 93 millones de años respectivamente.

Otras áreas que el visitante podrá apreciar son: ‘Nostalgia: la vulnerabilidad de la existencia’, ‘Travesía: sin embargo, aquí estamos’, y ‘Conciencia: el arte mexicano’.
Completan el recorrido una colección de amonites, frutos fósiles y especies marinas que van de Jurásico al Cretácico.
La exposición permanecerá hasta octubre de este año en Los Pinos, de martes a domingo de 11 de la mañana a 6 de la tarde.

