Policías corruptos, sanguinarios delincuentes y la violencia que se vive en el país en los últimos años… todo es reflejado en Días de gracia, interesante película que recibió una ovación de pie en el Festival de Cannes ante su crudeza y calidad.

Vivir en México es jugártela todos los días , dice uno de los actores de éste drama compuesto por un secuestro y la lucha de un policía entre el bien y el mal; enmarcado por el furor del futbol en medio de un universo asfixiante que no suelta al espectador de principio a fin.

El director Everardo Gout filmó una película morbosamente bella que pone en la mesa la lucha entre la policía, la corrupción y el crimen organizado; pero su objetivo no es denunciar (aunque lo hace) el cineasta busca contar el lado humano de la desgracia que se vive en México.

Lupe Esparza (Tenoch Huerta) es un policía bueno que espera acabar con la delincuencia en el país, pero rápidamente se da cuenta que no es posible; al mismo tiempo, el director profundiza en el secuestro y documenta de manera extraordinaria el sufrimiento de la víctima, la violencia de sus captores y al indiferencia de la sociedad ante el tema.

Resalta el lenguaje cinematográfico de Días de Gracia, Gout filma cámara al hombro, ilumina con sus amaneceres pero de pronto rasga la belleza de sus imágenes con la suciedad de las calles, la mugre de zonas marginales y la podredumbre que rodea a los protagonistas.

El director juega con las tomas, reta con imágenes borrosas, la voz en off, cámara lenta, acelera, se detiene y termina construyendo una estética que sin duda es aíre fresco para el cine mexicano, algo que no se había visto desde la famosas Amores Perros.

Duele, la película duele porque cuenta la realidad (pese a ser un proyecto de ficción) y mucho de lo que pasa en la pantalla se ve en las calles y en las noticias, porque como fantasmas, la violencia y el crimen acechan al país.

Paradójicamente, antes de su estreno comercial, la película fue víctima de la delincuencia, del cáncer de la piratería que alimenta al narcotráfico; la película fue filtrada de manera ilegal convirtiéndose en un éxito en el mercado informal.

Días de Gracia es una película valiente y entretenida, que pesé algunas fallas (diálogos poco creíbles o situaciones de humor involuntario) tiene que ver; por la actuación del Tenoch Huerta, la belleza visual de la película y la historia que lo va a golpear de principio a fin.

Finalmente, la música que acompaña la película es también muy afortunada y va de Nick Cave, pasando por Atticus Ross hasta Massive Attack con Scarlett Johanson cantando.

Vuelvo a creer en el cine mexicano.

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