Arqueólogos del INAH encontraron el Gran Tzompantli de Mexico Tenochtitlan en una casona colonial del centro histórico de la Ciudad de México, el mismo que describen las fuentes históricas del siglo XVI y que horrorizó a los conquistadores españoles, y junto a él una torre de cráneos, de la que sabía por el relato de un cronista cercano a Hernán Cortés.