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Arte e Ideas

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Congruencia, clave para solidez del sector audiovisual

De acuerdo con Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2021, dentro del PIB cultural, los medios audiovisuales son los que más pesan (37.8%) entre todas las disciplinas artísticas y sectores comerciales culturales.

En entregas anteriores, este diario daba constancia de cómo, a pesar de la merma de los trabajadores de la cultura, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) cultural ha sido superior al promedio del crecimiento del PIB nacional desde el 2009, lo cual demuestra que la cultura gana terreno de participación en la economía nacional.

Ahora bien, es necesario actualizar que la parte creativa que ha impulsado más al quehacer cultural nacional ha sido el sector audiovisual, mismo cuyo crecimiento se ha mantenido muy por encima del crecimiento cultural y nacional.

Si se promedia el crecimiento del PIB nacional de 2009 a 2020, con todo y los estragos de ese primer año de pandemia, este sería de únicamente de 1.08% y el promedio del crecimiento cultural, de 2.98%, mientras que el crecimiento del sector audiovisual, de 7.22%, una cifra que da constancia de la explosión del mercado audiovisual en el país, sobre todo a partir del 2015 e incluso a pesar del retroceso de 2020, como se observa en la gráfica adjunta.

De acuerdo con Anuario Estadístico del Cine Mexicano 2021, dentro del PIB cultural, los medios audiovisuales son los que más pesan (37.8%) entre todas las disciplinas artísticas y sectores comerciales culturales.

La semana pasada, la Secretaría de Economía reconoció que, por sus efectos inmediatos y adaptables, el sector tiene el potencial de convertirse en un motor de la economía, pero para ello se requiere de un plan integral que impida perder terreno ante otros países que están ya implementando políticas públicas. Así que lanzó un Proyecto de Impulso a la Industria Audiovisual que incluye, entre otras iniciativas, la homologación de leyes de filmación en cada estado, la profesionalización de los trabajadores y la globalización de la industria para hacerla atractiva ante otras compañías. Dentro de este plan está involucrado el Imcine a través de la Comisión Mexicana de Filmaciones (Comefilm).

Lo anterior indica que desde varios sectores se están poniendo las condiciones para que la industria audiovisual tenga ese efecto favorecedor y una base sólida. Pero para ello se necesita la transversalidad y la congruencia de las instituciones y el sector privado. Los retrasos en los apoyos al cine y en las políticas públicas por parte de las secretarías de Cultura y de Hacienda pueden minar las intenciones para un sector con este potencial.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx

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