Lectura 5:00 min
¿Cómo cierra la cobertura de medicamentos el 2022?
Mejora abasto de medicamentos al cierre de 2022, pero aún sigue lejos de la meta. El panorama para el 2023 y 2024 no muestra señales de mejora en procesos de compra ni en el ejercicio de los recursos.

Las compras consolidadas para 2023-2024 muestran retraso en sus procesos para medicamentos y material de curación
En los últimos años hemos visto el desabasto significativo de medicamentos para las distintas enfermedades que se atienden en los sistemas públicos de salud en México, esto ha afectado a amplios segmentos de la población, por ello el colectivo Cero Desabasto decidió recabar la información que existe y colocarla de una manera sistematizada, ya que no se cuenta con estadísticas oficiales públicas para dar seguimiento.
El gobierno federal a través de la Secretaría de Salud ha informado que al corte del 19 de diciembre de 2022, el Instituto de Salud para el Bienestar ha emitido, para las 32 entidades federativas, 116, 309 órdenes de suministro para 1,875 claves, que corresponden a 557 millones 348,253 piezas de medicamentos y material de curación.
Pero ¿esto es suficiente, cómo sabemos que se cumple o no con la expectativa y las necesidades? Con el fin de complementar los mapeos con datos duros, este colectivo elaboró un informe sobre el desabasto de medicamentos para este cierre de año, en él revelan que durante los primeros ocho meses de 2022 el abasto de medicamentos mejoró, pero aún está lejos de los niveles ideales.
Andrés Castañeda, coordinador y vocero de Cero Desabasto, compartió que hasta noviembre de 2022, el colectivo registró más de 1,400 reportes de desabasto y que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) no ha surtido efectivamente más del doble de las recetas que no surtió en 2019. Otro dato relevante es que en 2021 no se surtieron efectivamente un poco más de 24 millones de recetas en los subsistemas del Sistema Nacional de Salud: IMSS, ISSSTE, Pemex, Sedena, Semar, esto “representa una clara vulneración del derecho a la salud de las personas”.
Asimismo, de acuerdo con datos del Sistema Nacional de Indicadores de Calidad en Salud (Indicas) la población sin seguridad social, que se atiende en unidades de la Secretaría de Salud (SSA) o INSABI sigue siendo la más afectada porque el porcentaje de surtimiento de medicamentos en unidades de primer nivel se encuentra por debajo del nivel que se tenía antes de 2019.
Este año además se observó un subejercicio en el gasto en salud superior a los 20,000 millones de pesos, según información de la SHCP, lo que contrasta con los anuncios de acelerados crecimientos en el presupuesto, que no logran materializarse. En 2022, el crecimiento en dicho presupuesto fue del 19%, pero el subejercicio prácticamente podría dejar cifras muy parecidas a 2021.
Se prevén retrasos para 2023
Enrique Martínez, director general del Instituto Farmacéutico México (Inefam), compartió que el nivel de desabasto en la compra pública aún se ubica en 30% respecto a su comportamiento histórico (de los niveles que se tenían en 2017 y 2018). Es decir, probablemente el mercado se quedará, como en 2021, sobre los 1, 320 millones de piezas adquiridas.
Detalló que si se habla en términos de importes seguramente el gasto será muy parecido en el histórico (2017-2018), pero es porque compran a precios más altos al hacerlo por adjudicación directa, es decir “se compra menos con la misma inversión”. Como el INEFAM lo demostró en 2021, y también para el primer semestre de 2022 se registra una importante de participación de adjudicaciones directas en donde el más de 50% de las adquisiciones en importes sería por adjudicación directa.
Martínez explica que la adquisición de fármacos debe realizarse alrededor de octubre de cada año para que el sector farmacéutico cuente con tiempo para la fabricación y entrega, sin embargo, a la fecha, el Insabi ha establecido contratos con 93 proveedores para la compra de 418 tipos de medicamentos (claves) de un total de 1,714 millones de piezas requeridas. A esas compras se han destinado 48,845 millones de pesos.
“Todavía persiste el desabasto de medicamentos. Es evidente que la coordinación de Birmex y el Insabi no ha dado los mejores resultados, generando un problema de desabasto. Nos preocupa que para 2023 y 2024 se tengan condiciones muy parecidas”, concluyó.
En resumen
- Las compras consolidadas siguen mostrando solo una presencia parcial en la compra, con graves efectos en el comportamiento general del sector, presionado por adquisiciones crecientes vía adjudicaciones directas.
- Es particularmente preocupante la logística y distribución que no se ha logrado resolver del todo y esto genera niveles de abasto heterogéneo entre las unidades y entidades.
- Las compras consolidadas para 2023-2024 muestran retraso en sus procesos para medicamentos y material de curación, además estos procesos representan solo una parte respecto de las necesidades del sector, que llevará una vez más a que las instituciones públicas resuelvan de manera apresurada y con posibles costos elevados.
- La apuesta al OPD IMSS-Bienestar tardará en dar resultados en la integración de los servicios estatales, por lo que la incertidumbre entre los profesionales de la salud en los estados, así como el manejo de sus presupuestos, aún están en la incertidumbre para garantizar la adecuada atención a los pacientes.
- Preocupa que para 2023 y 2024 se tengan condiciones muy parecidas a los 4 años previos del actual gobierno: entremezcla de compras consolidadas parciales, con abundancia de adjudicaciones directas y problemas de distribución.
- El abasto debe mejorar y cerrar la brecha observada en los últimos años que ha afectado a los pacientes en su atención y con un elevado gasto de bolsillo, vulnerando su derecho a la salud.