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Comienzan celebraciones de Wagner en Bayreuth
En el programa figuran extractos de sus óperas más célebres como Los maestros cantores de Nuremberg, Tristán e Isolda, La valkiria y El ocaso de los dioses.

Bayreuth, Ale. Un concierto en el Festspielhaus de Bayreuth (sur de Alemania) dará inicio el miércoles a las celebraciones del bicentenario del nacimiento de Richard Wagner, siempre rodeado de polémica por ser el compositor favorito de Hitler.
Para los adeptos al culto wagneriano, las dos principales ceremonias del bicentenario tendrán lugar en este templo dedicado al compositor en Bayreuth, pequeña ciudad de la región de Baviera en la que Wagner lo diseñó y lo mandó construir.
Esta pequeña sala de excepcional acústica sólo abre cuatro semanas al año, para el Festival de Bayreuth, dedicado exclusivamente a las óperas de Wagner, pero hará una excepción el miércoles para el alemán Christian Thielemann, su director de orquesta oficioso y director del Festival de Bayreuth, que dirigirá el concierto del bicentenario.
En el programa figuran extractos de sus óperas más célebres como Los maestros cantores de Nuremberg, Tristán e Isolda, La valkiria y El ocaso de los dioses.
Mientras las principales salas del planeta -el Met de Nueva York, la Scala de Milán, el Covent Garden de Londres, la ópera de la Bastilla en París o el Staatsoper de Viena- presentan este año nuevas producciones de El anillo del Nibelungo, en Alemania los fanáticos de Wagner no podrían acaparar la gran cantidad de propuestas que se preparan en el país, que incluyen El oro del Rin, interpretado en un barco en ese río.
El acto culminante del bicentenario será el Festival de Bayreuth, que comienza siempre un 25 de julio y donde se podrá disfrutar El anillo del Nibelungo montado por el alemán Frank Castorf, autor de varias producciones de teatro iconoclastas.
POLÉMICAS
Pero el año del bicentenario ya ha estado marcado por algunos escándalos. A principios de mayo, la ópera de Düsseldorf sacó de la programación un Tannhauser que trasladaba el mundo de los trovadores a un campo nazi, con cámaras de gas y ejecuciones de judíos tan realistas que algunos espectadores se quejaron.
Un episodio coherente con las permanentes polémicas que rodean a un compositor tan admirado como detestado. A Richard Wagner lo odio, pero lo odio de rodillas , resumió el director de orquesta y compositor judío estadounidense Leonard Bernstein.