Roma.- El símbolo del universo masculino, el Coliseo de Roma, se abrió este jueves al mundo femenino con ocasión del 8 de marzo, organizando una jornada especial dedicada a la historia de sus mujeres durante la antigüedad: desde hábiles gladiadoras hasta emperatrices locas de amor por los combatientes.

"Hierro, eso es lo que aman", clamó una actriz al recitar en medio del célebre anfiteatro romano el texto satírico del poeta latino Juvenal.

En sus poemas, el escritor se interroga sobre las razones por las que Eppia, de familia patricia y casada con un senador romano, partió para siempre a Egipto tras "abandonar a sus hijos en lágrimas".

"Brazo quebrado, nariz gruesa, ojos legañosos... eso es un gladiador", lo describe con desprecio y a la vez envidia, al testimoniar la colosal atracción que generaban esos luchadores en las mujeres.

"Ricas o pobres, se enloquecían por los gladiadores. Eran famosos como los futbolistas de hoy en día", sostiene la arqueóloga Lucilla Rossi, entre las organizadores de la original visita al monumento romano para narrar la vida de las mujeres que pasaron por él a un público exclusivamente femenino.

"Las referencias escritas que tenemos de esa época, han sido elaboradas por hombres, los cuales solían criticar duramente a las mujeres, su conducta y sus sentimientos, sobre todo cuando no cumplían con el estereotipo de matrona romana. ¡No eran imparciales!", recalca.

Otra víctima de las maledicencias fue Faustina la Menor, esposa del emperador Marco Aurelio aunque atacada duramente en la Historia Augusta, libro donde se narran sus adulterios con marineros y gladiadores, y donde se sugiere que su hijo Cómodo -que se transformaría en un emperador cruel y sanguinario- había sido concebido con un gladiador.

En un mundo lleno de sangre, arena y lágrimas, las mujeres también combatían.

"El tema es controvertido", subraya Rossi, quien reconoce que existen "numerosas fuentes confiables" que lo confirman.

Un mosaico que decora el Coliseo parece corroborarlo: figuran dos mujeres gladiadoras, cargando armas y arrastrando un animal.

El historiador romano Suetonio también confirma la existencia de gladiadoras y narra acerca de espectáculos nocturnos con combates de mujeres, en ocasiones con los senos desnudos.

El escritor y político romano Petronio también menciona en su célebre obra de ficción El Satiricón, a una mujer que combate con hombres.

"Era de todos modos algo muy circunscrito", sostiene la directora del Coliseo, Rossella Rea.

Para la experta, se trataba más que todo de "un espectáculo para entretener al público entre un acto y otro", sostiene.

Como su presencia no era habitual, el efecto "sorpresa era deseado", asegura Rossi.

"Traían animales raros, hipopótamos y jirafas. Organizaban combates fuera de la norma, como mujeres contra enanos..", explica.

La visita guiada, gratuita para las mujeres con ocasión del Día de la Mujer, permitía también acceder a zonas reservadas, entre ella la arena y los pisos superiores del enorme anfiteatro, uno de los lugares más célebres del mundo y ejemplo de la imponente arquitectura realizada durante el imperio romano.

BVC