A través de una carta pública, la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica (Canacine) conminó al presidente  Andrés Manuel López Obrador, y al coordinador parlamentario de Morena en la Cámara de Diputados, Mario Delgado, a “que honren su compromiso y cumplan con los acuerdos que hicieron públicamente con la industria y comunidad cinematográfica mexicana hace apenas unos meses”.

En este sentido, la Cámara recordó que en mayo y junio pasados el diputado Mario Delgado estuvo presente en los Parlamentos Abiertos —donde también se presentaron los diputados Sergio Mayer, presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía, y Erasmo González Robledo, presidente de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública— con representaciones del gremio cinematográfico, con voceros como el cineasta Guillermo del Toro, la presidenta de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, Mónica Lozano; el productor y fundador de Pimienta Films, Nicolás Celis; el actor y cineasta, Gael García Bernal; el presidente de la Canacine, Fernando de Fuentes, y la cineasta Natalia Beristáin, entre otros.

“De la bolsa de dinero que contienen los fideicomisos, el Fidecine representa tan solo el 0.32 por ciento. Sin duda, hacer el esfuerzo de mantener estos recursos de apoyo al cine, que son mínimos en el contexto del gasto total, generará retornos en empleos e impuestos, al tiempo que se crea arte y cultura”, dice la misiva.

De esta manera, la Canacine reiteró la petición para que, en caso de no haber retroceso en la propuesta de derogación de los capítulos 33 al 38 de la Ley Federal de Cinematografía que permiten la existencia y operatividad del Fidecine, se garantice el mantenimiento de los recursos de los fideicomisos en extinción sin disminución alguna.

“Si los recursos no se entregarán mediante un fideicomiso, y el que existe desaparecerá, resulta urgente crear un programa presupuestario que iguale o mejore los montos que se destinaban al extinto Foprocine más los recursos del Fidecine. Ni un peso menos. Solo así se logrará que en 2021 puedan seguirse dando los apoyos a nuestra cinematografía y sus creadores”.

En el parlamento abierto efectuado de manera virtual el pasado 16 de junio, la directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), María Novaro, expuso a los legisladores que “solamente un instrumento como el fideicomiso nos permite ejercer los recursos de la manera en que el cine los necesita, que es de manera plurianual. Las películas se hacen en promedio entre tres y cuatro años y no podríamos funcionar con apoyos si funcionaran con el año fiscal. De ahí la importancia de mantener un fideicomiso, y uno fortalecido, como es el Fidecine, que está en la Ley Federal de Cinematografía”.

En ese entonces, los diputados Mario Delgado y Erasmo González Robledo garantizaron la permanencia del fideicomiso y se comprometieron a dar las facilidades legislativas para incorporar en él los recursos y apoyos del Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (Foprocine), cuyo estatus es vigente puesto que tiene recursos comprometidos por ejercer, pero le espera un proceso inminente de extinción por los efectos del decreto presidencial del pasado 2 de abril.

El plan, incluso explicó Novaro en reuniones posteriores con la comunidad cinematográfica, era trabajar un anteproyecto de ley para llevarlo a San Lázaro, de manera que las reformas pertinentes a la Ley Federal de Cinematografía pudieran estar a tiempo para su consideración en la planeación del Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2021. Estas reformas debían facilitar la integración de ambos fondos para el cine en juego y sentar las bases para la creación de un fideicomiso único al que, incluso propusieron, se llamaría Focine.

El pasado 14 de septiembre la propia Novaro compartió que el Imcine ya cuenta con un “plan B” para otorgar los fondos de manera directa puesto que “el legislativo ofreció conservar el Fidecine y ahora el legislativo, incluso la misma persona, ha planteado la posibilidad de su extinción”.

El martes pasado, Imcine y Cultura federal garantizaron que habrá continuidad en los apoyos al cine mexicano de forma directa desde el propio Imcine, a través de un programa presupuestario de subsidios sujeto a reglas de operación.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx