“Comunico oficialmente mi renuncia el día de hoy a grupo IMER, dejo estos micrófonos con un enorme dolor, con un enorme aprecio por el equipo y en un acto de esos que uno tiene que cometer como llamado de atención para quienes deben tomar las decisiones”, así es como Ricardo Raphael, periodista, analista político, académico y escritor se despidió la noche de este martes 25 de junio del programa Réplicas, que era transmitido en el 107.9 FM del Instituto Mexicano de la Radio (IMER).

Esto simplemente parece una consecuencia más de la precariedad con la que Aleida Calleja, directora del Imer, recibió la institución, que dicho sea de paso, obtuvo 159 millones de pesos para el ejercicio fiscal 2019, 10.5% menos que en el 2018, el presupuesto más bajo en siete años y que poco a poco ha ido anunciando la interrupción de diversos programas y estaciones.

“Los medios públicos son importantes porque se salen del partidismo y los intereses que tienen los medios privados, estos son espacios de pluralidad, de convergencia y muy importantes para la difusión de la cultura. Debilitarlos, quitarles recursos y acabarlos no tiene nada que ver con política democrática y de izquierda, al contrario, se acerca mucho más a lo que se conoce como neoliberalismo. Es lamentable y gravísimo”, señaló Jorge Javier Romero, politólogo, escritor, profesor investigador y co-conductor del espacio que termina.

“Todas las democracias tienen medios públicos sólidos, México llegó tarde a esto, en los 80 se acabó de consolidar el espacio, el cual más adelante perdió la televisión en las épocas del neoliberalismo salinista, pero el Imer sobrevivió con una voz importante de pluralidad”, sostuvo.

 

Las bajas hasta el momento

En el penúltimo día de transmisión de ese espacio informativo, también se anunció que debido a los recortes presupuestales impuestos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se dejarán de transmitir y producir más de 2,900 horas de contenidos no musicales en las 17 emisoras de AM y FM de grupo IMER, “38 de las 53 series radiofónicas y proyectos de cápsulas saldrán del aire, no hay con qué seguirlos financiando”, anunció Ricardo.

El Sistema Nacional de Noticiarios perderá en total 17 de sus 49 integrantes, lo que significa la reducción del 35% del personal, es decir, la tercera parte, este recorte implica además prescindir de espacios como la emisión de fin de semana, los cinco cortes informativos, y entre otros, el programa Replicas.

También se elimina el programa Impacto Deportivo, pues la sección se quedará sólo con una reportera, un conductor y un redactor, “esto hace imposible sacar algo adelante”, asegura Raphael.

Junto con esta emisión, se retiran 242 personas más del IMER, 42 que cobran por la vía de honorarios asimilables y 22 más de mandos medios y estructura, es decir, productores y redactores “que incluso no han cobrado y estaban aquí por una convicción a favor de la radio pública”.

“Y hay que decirlo”, la Dirección de Radiodifusoras dejará de transmitir en su totalidad dentro de las 17 emisoras del instituto, con ello se prevé dejar de transmitir 30,000 horas aproximadamente dedicadas a campañas y programas relacionados con temas prioritarios para la administración pública federal.

“Estamos bajando la cortina. Esto sí es absolutamente contradictorio con el espíritu de la radio pública”, replica el comunicador.

Promesas incumplidas de la 4T

Hace cuatro meses, el presidente Andrés Manuel López Obrador se expresaba alrededor de los medios públicos, al anunciar a los titulares de los distintos espacios, el discurso por el que se hizo acompañar hablaba de compromisos para fortalecerlos, “debo decir que el que yo haya aceptado este espacio tuvo que ver con el nombramiento de Jenaro Villamil, un periodista al que respeto y con visión sobre lo público... Y desde luego el nombramiento de Aleida Calleja, con una trayectoria larguísima e histórica justo para defender los medios públicos y la libertad de expresión, es una periodista muy respetada, además de Elia Baltazar que fue el argumento final que hizo imposible negarme a tomar este espacio”, explicó Raphael a los radioescuchas.

“Tengo ahora que regresar sobre mis decisiones y mi disposición a permanecer en este medio porque si no hay autonomía financiera y robusta para proponer con fuerza las expresiones de manera libre es mejor no tomar el micrófono”.

En su momento, Jenaro Villamil, presidente del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), aseguraba: “Vamos a resolver el grave problema de IMER y de IMER Noticias con el apoyo de SEP y de SHCP. Las audiencias de la radio pública merecen calidad e información profesional”.

La realidad es que “la Secretaría de Educación Pública no nos ha acompañado como quisiésemos y a pesar de promesas durante semanas, seguimos bajo la tormenta sin paraguas, bajo esta lógica es que hoy me retiro de Réplicas”, concluyó el también académico.

“Ruego y lo digo con franqueza, que Aleida Calleja pueda sacar adelante este patrimonio público, sólo lo podrá hacer si cuenta con el respaldo, no sólo del gobierno, sino de lo público, de aquellos que quieren seguir contando con el valor y el coraje de decir la verdad desde la plaza pública, que es la más genuina y creíble”.

Una soga los ahorca a diario

Por su parte, Jorge Bravo, analista de medios y académico de la UNAM, dice a El Economista:

Parafraseando al presidente López Obrador, no existen audiencias ricas con medios públicos pobres. No existen audiencias suficientemente informadas y críticas con medios públicos sin presupuesto suficiente. El Instituto Mexicano de la Radio (IMER) se encuentra en una situación financiera crítica. La causa de esa pesadumbre económica pronto impactará al resto de los medios públicos del gobierno federal que hasta el momento guardan silencio, pero una soga los ahorca a diario cada vez más.

...En lugar de que los medios públicos estén planeando su transformación digital y la construcción de nuevas y mejores audiencias, tienen que pensar en cómo subsistir. Como los demás pobres de México, el IMER también vive al día. ¿Qué va a hacer la Cuarta Transformación: asfixiarlos todavía más o fomentar su desarrollo?

Hoy “la 4T está siendo insensible con la radio y el resto de los medios públicos. No sólo tiene el presupuesto más reducido de los últimos 7 años, sino que compromete la continuidad del servicio de radiodifusión, daña los principios y valores de los medios públicos como la independencia editorial; violenta los derechos de las audiencias; además, genera desempleo y el gobierno incumple su función social de ofrecer una radiodifusión plural y diversa. De consumarse la reserva, estaríamos ante la decisión más neoliberal y más drástica en contra de un sistema de radio que es competitivo a pesar de las carencias”.

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