Buscar
Arte e Ideas

Lectura 6:00 min

Aún lejos del “gemelo” de la Tierra

El sistema planetario que se encuentra a 2,500 años luz es demasiado caliente para tener vida como la conocemos.

main image

Este miércoles en estas páginas se publicó una nota sobre el descubrimiento de KOI-351, un sistema planetario similar al nuestro localizado a 2,500 años luz de distancia.

Las similitudes entre los sistemas estriban en que ambos tienen cerca de la estrella planetas rocosos y más lejos los gigantes gaseosos; además de que tres de los siete planetas de KOI-351 -por mucho, el más cuantioso de los encontrados hasta la fecha- tienen periodos orbitales (tiempo en el que dan una vuelta en torno a su estrella) muy similares a los de la Tierra, Venus y Mercurio.

La diferencia estriba en que es mucho más pequeño: tiene el tamaño de la órbita terrestre.

El astrofísico de origen español Juan Cabrera, quien encabezó el equipo de investigadores -integrados sobre todo al Centro Aeroespacial Alemán, o DLR, por su sigla en alemán-, comenta con El Economista sobre el descubrimiento.

Al reportero de DLR, Cabrera le comentó que el descubrimiento es un paso adelante en la búsqueda de un gemelo de la Tierra. A partir de las respuestas que dio a este diario, podemos concluir que, si bien es cierto, aún faltan muchos pasos en esa búsqueda y que por lo pronto en KOI-351 no encontraremos algún otro rastro de vida.

Esto debido a que -como explica Cabrera- la mayor radiación de la estrella de KOI-351 hace imposible que exista vida como la conocemos en alguno de sus planetas. Además, la imposibilidad de calcular la composición química de las atmósferas planetarias hace que no podamos saber si existe vida de algún otro tipo.

Pero todo indica (el número de planetas y las cada vez mejores herramientas de búsqueda) que es una búsqueda que eventualmente -y no dentro de mucho tiempo si se aprueba la misión PLATO, que seguiría la búsqueda de exoplanetas después de que Kepler y CoRoT dejaron de funcionar- rendirá frutos.

Ya se habían descubierto tres planetas en KOI-351, ¿el descubrimiento que hicieron ustedes se basa en los mismos datos y se refinó la búsqueda?

Sí, tomamos los datos publicados por la misión americana Kepler y los analizamos con los algoritmos que hemos desarrollado para la misión europea CoRoT. Nuestro algoritmo, desarrollado de manera independiente, ha resultado muy eficaz. Hay diferentes equipos por el mundo que analizan los datos de manera independiente, lo que nos proporciona una mejor comprensión y un análisis más detallado de la información disponible.

En términos generales, ¿en qué se basa el algoritmo?

Estos algoritmos son herramientas matemáticas que buscan señales periódicas en los datos. Nosotros tomamos datos fotométricos de las estrellas; es decir, medimos con extraordinaria precisión el brillo de éstas. Cuando un planeta pasa por delante de su estrella, la eclipsa momentáneamente y se produce una variación de brillo. La misma variación se producirá cada vez que el planeta dé una vuelta alrededor de su estrella. Dado que conocemos la forma de estos eclipses, podemos buscar esta señal en concreto, diferenciándola de otras señales periódicas, como por ejemplo, la actividad estelar producida por manchas solares.

Al paso de un planeta por delante de su estrella, desde el punto de vista de un observador en la Tierra, se le llama tránsito . De ahí el nombre de algoritmo de detección de tránsitos.

Supongo que el algoritmo podría detectar muchos más planetas en otros sistemas planetarios. ¿Hay ya algunos candidatos? ¿Cuántos y con base en qué parámetros se definen?

La detección de tránsitos es uno de los muchos métodos de detección de planetas extrasolares. Actualmente, se conocen unos 400 planetas que transitan delante de su estrella entre los alrededor de 1,000 planetas confirmados.

El método de los tránsitos permite medir el tamaño de los planetas, que es una de sus propiedades fundamentales, pero no su masa. Para medir la masa necesitamos una confirmación independiente; por ejemplo midiendo el movimiento reflejo de la estrella causado por el planeta: el método llamado de velocidad radial.

Hay alrededor de 3,000 candidatos planetarios encontrados por las misiones CoRoT y Kepler que no han podido ser confirmados independientemente; por eso tienen simplemente la categoría de candidatos y no de planetas. Los últimos datos parecen indicar que, en nuestra Galaxia, una de cada dos estrellas posee algún tipo de planeta.

¿Por qué aplicaron esta técnica primero con KOI-351?

Analizamos en detalle este sistema porque pensamos que podría ser óptimo para la detección de lunas. No se ha encontrado aún ningún planeta extrasolar que posea lunas, como la Luna de la Tierra o como las lunas de Júpiter (las más conocidas: Io, Europa, Ganímedes y Calisto); pero es un campo en el que esperamos avanzar en el futuro.

¿Qué tanto se parecen el Sol y la estrella de KOI-351? Y, en ese sentido, ¿qué tanto se parecen los planetas a los de nuestro sistema en cuanto a la cantidad de luz que reciben de su estrella?

La estrella KOI-351 es más grande que nuestro Sol. Hemos medido que es alrededor de 20% más grande y masiva. Por tanto, por ejemplo, el planeta h (uno de los gaseosos) -que orbita a una unidad astronómica de su estrella, al igual que la Tierra- recibe más radiación que nuestro planeta.

¿Es posible inferir algo sobre la composición química de las atmósferas planetarias a partir de los datos que se obtuvieron del Kepler o hay que esperar a PLATO (o Platón, ya que escribo en español)?

PLATO es un acrónimo de tránsitos planetarios y oscilaciones estelares , así que no sé si lo debemos bautizar como Platón en español, aunque tampoco creo que sea desacertado.

Ni Kepler ni PLATO pueden proporcionar la composición atmosférica de los planetas que detectan porque sólo miden luz; no su composición. Para medir la composición necesitamos espectrógrafos instalados en telescopios mucho más grandes, como por ejemplo el VLT, en Chile.

La mala noticia es que KOI-351 es una estrella demasiado débil como para que podamos obtener la composición química de los planetas que la orbitan con los instrumentos de los que disponemos en la actualidad.

Simplemente no tenemos suficientes fotones, suficiente señal. Hay que tener en cuenta que KOI-351 está a unos 2,500 años luz de distancia. PLATO va a buscar planetas alrededor de estrellas más cercanas a nosotros y que por tanto son más brillantes. De este modo, nuestra comprensión de los sistemas planetarios avanzará de manera extraordinaria.

Infografia

manuel.lino@eleconomista.mx

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí
tracking reference image

Últimas noticias

Noticias Recomendadas

Suscríbete