El secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, visitó el jueves 12 de septiembre el sitio donde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) encontró en 2015 el Huei Tzompantli del Templo Mayor, la estructura donde los antiguos mexicas exhibían los cráneos de los sacrificados en honor al dios Huitzilopochtli, de acuerdo con las crónicas de la Conquista y las interpretaciones que han hecho las arqueólogas que trabajan en el proyecto.

Foto EE: Cortesía / Twitter @ArturoHerrera_G
Foto EE: Cortesía / Twitter @ArturoHerrera_G

El secretario Arturo Herrera posteó su visita en su cuenta de Twitter @ArturoHerrera_G y se comprometió a destinar recursos suficientes para la conservación del patrimonio cultural mexicano.

“Visité uno de los edificios de #Hacienda en la calle de Guatemala y al regresar a Palacio Nacional, me encontré con una casa del siglo XVIII que está siendo restaurada por el @INAHmx”, tuiteó Herrera.

Acompañó el tuit de algunas fotografías y en una de ellas el titular de Hacienda aparece al lado del arqueólogo Raúl Barrera, titular del Programa de Arqueología Urbana (PAU), que está a cargo de la excavación y consolidación de la estructura encontrada.

“En el proceso de restauración, hace más o menos cuatro años, encontraron el Huei Tzompantli”, dijo el secretario, y remató: “este hallazgo arqueológico es un elemento circular elaborado de cráneos unidos con cal y arcilla. Una muestra de la gran riqueza cultural e histórica que se encuentra en el Centro Histórico.”

El secretario Arturo Herrera hacía referencia a la torre de cráneos encontrada en la esquina noreste del Huei Tzompantli que el personal del PAU halló mientras realizaba labores de salvamento arqueológico en una propiedad privada localizada en la calle de Guatemala 24, atrás de la Catedral Metropolitana, de la cual se conservan casi dos metros de altura y en la que se han identificado claramente 350 individuos, pero pudieran ser cientos más, dijo la arqueóloga Lorena Vázquez Vallín, quien lidera la excavación, de lo que dio amplia cuenta El Economista.

 

Hasta ese momento, sólo se tenía referencia de la torre de cráneos y del tzompantli por lo que habían descrito los acompañantes de Hernán Cortés.

El militar y cronista extremeño Andrés de Tapia narra en su Relación cómo era el Tzompantli:

“Estaban frontero de esta torre (se refiere al adoratorio de Huitzilopochtli en el Templo Mayor) 60 o 70 vigas muy altas (...) puestas sobre un teatro muy grande hecho de cal y piedra, y por las gradas de él muchas cabezas de muertos pegadas con cal, y los dientes hacia afuera (...) y las vigas apartadas unas de otras poco menos de una vara de medir, y desde lo alto de ellas hasta abajo puestos palos cuan esposos cabíen, y en cada palo cinco cabezas de muerto ensartadas por las sienes (...)”.

Torre de cráneos. Foto EE: Cortesía Twitter @ArturoHerrera_G
Torre de cráneos. Foto EE: Cortesía Twitter @ArturoHerrera_G

Y en otro renglón del relato dice: “Estaban de un cabo y de otro de estas vigas dos torres hechas de cal y de cabezas de muertos, sin otra alguna piedra, y de los dientes hacia afuera (…)”.

El secretario de Hacienda, Arturo Herrera, concluyó la narración de su visita con un tuit esperanzador: "En Hacienda tenemos que asegurarnos de dotar de suficientes recursos a la preservación y protección del patrimonio cultural mexicano”.

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