Madrid.- En el Tercer Foro Juvenil Iberoamericano de Patrimonio, realizado en el Museo de Altamira, la funcionaria de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Nuria Sanz, alertó que el arte rupestre se encuentra en rápido proceso de destrucción por actividades como el turismo, la minería y la obra pública.

"No hay ninguna manifestación artística que haya perdurado tanto en el tiempo y que esté más extendida geográficamente que el arte rupestre, pero también podemos asegurar que no hay ninguna que se esté destruyendo tan rápidamente como él", lamentó la responsable del Programa de Prehistoria y Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La también responsable de la coordinación de los trabajos del Centro Patrimonio para el área de Latinoamérica y el Caribe, dejó ver que España y Francia han enfrentado problemas en la conservación de las cuevas de Altamira y Lascaux, sin embargo, ambas naciones han tomado medidas preventivas para preservar sus pinturas prehistóricas.

Pese a ello, abundó, existen otras zonas en donde 'la destrucción del arte rupestre es sistemática' y no sólo afecta las expresiones artísticas, sino al contexto que rodea a las culturas indígenas que figuran como parte de ese entorno.

Como ejemplo, Sanz citó al Caribe, en donde 'la única manera de entender la población originaria es a través del arte rupestre'.

Explicó que están enviadas cartas a las grandes y pequeñas islas para frenar la destrucción de este arte.

Otras de las zonas que puede ser trasgredidas en su arte rupestre, es Australia por las actividades mineras que son parte del sustento de ese continente, así como también el desierto de Libia Tadrat Acacus, cuyas pinturas, reconocidas como patrimonio mundial en 1985, 'han sido destruidas en un 40 por ciento', agregó Nuria Sanz.

Guatemala, lugar en el que se desarrolló parte de la cultura maya, es otro ejemplo del poco cuidado que ha puesto en cuanto a la preservación del arte rupestre, ya que la cueva de la zona arqueológica Naj Tunich ha sufrido enormes alteraciones.

La experta de la UNESCO citó que de 911 lugares que han sido reconocidos como patrimonio mundial, solo 35 son yacimientos de arte rupestre, quedando en el vacío algunas zonas que no figuran en ese listado, en el que no hay testimonio de ese tipo, ni de las vastas estepas euroasiáticas, ni de la India, ni de las culturas indígenas de Estados Unidos.

Por ello, Nuria Sanz exhortó a la protección de las nuevas zonas que acceden a la lista de Patrimonio Mundial, que integre a su cuidado el paisaje y las manifestaciones primigenias de las comunidades que todavía cuentan entre su legado a las pinturas rupestres, como sucede en África y Australia.

"Tenemos suerte de tener tanto arte rupestre y lo peor es que pensamos en términos de desarrollo a una velocidad que no es compatible con las condiciones de conservación", concluyó Sanz.