Si usted tiene más de 30 años, probablemente no sabrá qué es un hipster, al menos no en su acepción actual. El movimiento hipster es un movimiento cultural juvenil formado por jóvenes con intereses en la vida bohemia, el rock indie, el arte alternativo y las charlas de café donde todo es analizado con cierto desdén y distancia, buscando siempre una supuesta vanguardia. No muy distinto, pues, a otros movimientos juveniles de tiempos pasados.

Una de las características principales del movimiento hipster original es su cercanía con la ciudad de Nueva York (en la Ciudad de México se centra en la colonia Condesa), especialmente con los barrios de Brooklyn, lugar donde hay una creciente ola de vida cultural y artística, con un ambiente muy relajada, ajeno al estrés usual de la urbe de hierro. Es algo que vale la pena experimentar, sea uno un hipster o no.

Y más cuando hay una muy interesante muestra de arte mexicano en las calles de Brooklyn. En el joven recinto Laundromat Gallery se exhibe Naturaleza muerta, una colectiva de pintores de la Ciudad de México. Los trabajos que se exhiben se realizaron específicamente para la muestra a instancias del artista Omar Rodríguez-Graham, que convocó a varios de sus pares para tener un diálogo estético.

Obras de Javier Areán (1969), Lilia Basulto (1982), Javier Peláez (1976), Rafael Rodríguez (1977) y el propio Rodríguez-Graham (1978) conforman Naturaleza muerta, un ejercicio de pintura figurativa, donde entran en juego la historia, la biografía, la cultura chilanga, las obsesiones generacionales.

Los participantes definen así su exposición: Para hablar de pintura hay que pintar. El resultado de nuestra conversación es Naturaleza muerta .

Las pinturas pueden enmarcarse perfectamente en el movimiento hipster, en el buen sentido. Es arte que busca desprenderse de estructuras rígidas (no se trata de una exposición curada tradicionalmente, sino que surge de manera espontánea de una reunión de cuates), pero reconoce sus ataduras temporales.

Areán, por ejemplo, opta por los rostros y los objetos siempre borrosos, como si la vista y la memoria no fueran de fiar. Lilia Basulto (quien desde un par de años decidió dejar de ser defeña y se fue a Guanajuato), la más joven de los participantes, retrata escenas cotidianas, pedazos de fotografías que en sus pinceladas se vuelven lienzos caleidoscópicos. Omar Rodríguez opta por escenas violentas, donde la sangre es protagonista.

The Laundromat Gallery. Inauguración: 13 de mayo

70 Wyckoff Avenue, apt. 1J

Bushwick, Brooklyn, Nueva York

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