Emotiva fue la verbena que la tarde de este domingo se llevó a cabo en el Ateneo Español de México. Fueron varios los motivos. Uno de ellos era la edición  de la VIII Feria del Libro “Federico García Lorca” que se hallaba instalada en el patio de dicha sede.

La ocasión se aprovechó para celebrar el aniversario 88 de la Proclamación de la Segunda República Española, el 14 de abril, y los 70 años de la fundación del Ateneo Español de México. Pero, más que todo, se anunció de manera formal el programa para conmemorar los 80 años del Exilio Español en México,  iniciativa de la Dirección Ejecutiva de Diplomacia Cultural de la Cancillería mexicana.

Para ello fueron convocados Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, como presidente de la Comisión Organizadora de los Actos de Conmemoración del 80 Aniversario del Exilio Republicano; el embajador de España en México, Juan López-Dóriga; y Enrique Márquez, director ejecutivo de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

Todos ellos fueron recibidos y acompañados por el presidente del Ateneo Español de México, Ernesto Casanova, quien, al pie del balcón del Ateneo, fue el primero en tomar la voz para, de inmediato, destacar y agradecer la presencia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano. La mención provocó un aplauso que se extendió más allá de lo protocolario. Las personas abarrotaban el Ateneo y todas aplaudían.

“Que usted esté aquí significa muchísimo. Cualquier historia que podamos recordar de nuestros abuelos o nuestros padres es sobre la gran gratitud hacia su padre, Lázaro Cárdenas, quien en todo momento mostró solidaridad a estos miles de españoles que encontraron una tierra fértil y pudieron rehacer sus vidas y sus familias”, dijo el director del Ateneo a su invitado.

Enrique Márquez, como portavoz de la SRE, recordó que México y España comparten distintos y trascendentes momentos de encuentro y reencuentro.

Celebrando a ambos pueblos

“El día de hoy se abre un vasto programa de conmemoraciones que vamos a realizar la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Secretaría de Cultura, con el Ateneo y muchas otras organizaciones e instituciones de México y España. Precisamente, con la presencia del ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, el pasado 28 de marzo lanzamos el programa conmemorativo en la Casa de México en Madrid, con la apertura de la exposición Series, de Vicente Rojo”, dijo Márquez, y cerró su participación con la lectura del poema “No pasarán”, que Octavio Paz publicó en 1936, en referencia al Exilio Español.

“¡Viva México!”, se escuchó decir contundente a una mujer que observaba la ceremonia desde las escaleras del Ateneo: “¡Viva México y viva la República Española!”, complementó. De inmediato fue secundada por una decena de voces, incluyendo al propio presidente de la institución, quien acababa de pasar los micrófonos a Cárdenas.

“Han sido 80 años de una muy estrecha y muy fructífera relación entre los dos países, independientemente de la guerra, de que, por un largo periodo no hubo relaciones diplomáticas, la relación afectiva, cultural y familiar se mantuvo a lo largo de todos esos años y evidentemente se prolonga hasta nuestros días. Fue mucho lo que recibió México del exilio”, reconoció el también político.

Destacó que las aportaciones del Exilio Republicano no están solo en la cultura sino que hay, explicó, una importante contribución al conocimiento a la formación de jóvenes y en el acercamiento entre los dos países.

“Este fue un exilio muy rico para México. Y México, en su momento, cumplió con sus compromisos de carácter internacional (...). El gobierno de México, encabezado por Lázaro Cárdenas, hizo todo lo que pudo por apoyar al gobierno amigo”, declaró. Apuntó que tanto en México como España se estarán realizando actividades para conmemorar el Exilio Español.

“Yo nací conociendo del conflicto español y nací identificándome con la República Española. Es lo que aprendí de mis padres y es algo que conservo. Por eso estoy aquí, en esta estrecha amistad con todos ustedes”, concluyó ya con el estruendo de los aplausos en apogeo.

A propósito del contexto político actual y las relaciones entre ambos gobiernos, donde hace unas semanas el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, enviara una carta al gobierno español para exigirles disculpas por los agravios de la Conquista, misma que fue respondida con una negativa de parte de las autoridades ibéricas, Ernesto Casanova fue breve y diplomático. “Tenemos que estar juntos. Mis abuelos son españoles, pero crecí en este magnífico país. Creo que tenemos que luchar porque no se hagan muros, porque no se cierren fronteras, tenemos que ser abiertos y que consolidar una base sólida de nuestra relación”, dijo.

ricardo.quiroga@eleconomista.mx