La inteligencia emocional y la importancia para el ser humano de contar e implementar esa habilidad en su vida diaria para mejorar el estilo de su comunicación, sus percepciones, disminuir los conflictos interpersonales y el desenvolvimiento en el ambiente laboral se ha vuelto esencial dentro de la colección de habilidades que se deben reunir para ser más feliz, estar más tranquilo y perseguir el éxito en diferentes ámbitos personales.

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Según Daniel Goleman, un psicólogo estadounidense que dedicó parte de la década de los años 80 a investigar las interacciones de los seres humanos, encontró que además del coeficiente intelectual, la inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tales como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, según lo expresó en su libro llamado Emotional Intelligence (Inteligencia Emocional).

La inteligencia emocional es una competencia cada vez más valorada, sobretodo en el campo laboral ya que recoge los conceptos que pertenecen al mundo de los sentimientos y que permite al ser humano desarrollarse de manera integral en el mundo actual y puede enfrentar los retos de una manera más eficiente.

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Travis Bradberry, presidente, TalentSmart una compañía que ofrece información sobre inteligencia emocional, escribió un artículo para el Foro Económico Mundial, en el que ofrece 9 consejos para incrementar la inteligencia emocional.

1. No dejar que alguien limite la felicidad

Las personas con inteligencia emocional no dejarán que la opinión de alguna persona les quite la felicidad por ningún motivo. Es muy complicado apartarse de lo que otras piensan o dicen. Al no darle tanta importancia a lo que otras personas opinan, son más proclives a no compararse con otros.

2. No olvidar

Las personas con una inteligencia emocional bien desarrollada, perdonarán fácilmente, pero no olvidarán con la misma soltura. Perdonar implica soltar para poder avanzar, pero no implica darle otra oportunidad al que les hizo mal. Las personas emocionalmente inteligentes no están dispuestas a quedar atascadas innecesariamente por los errores de los demás, por lo que las dejan ir rápidamente y son asertivas para protegerse de futuros daños.

3. No morir en una sola batalla

Las personas que pueden manejar sus emociones con inteligencia pueden evitar desbordar sus emociones en una discusión o disputa, evitando así salir de la batalla dañado. Con la ayuda de la inteligencia emocional es posible elegir las batallas en las que se pueden defender cuando llega el momento adecuado ya que saben que lo importante es vivir para luchar otro día.

4. No poner la perfección como prioridad

Las personas con inteligencia emocional saben que establecer la perfección como un objetivo no es una opción pues no existe. Cuando alguien establece la perfección como una meta, el fracaso siempre deja una sensación y se puede perder el tiempo lamentando en lugar de disfrutar el logro. Hay que recordar que todos los seres humanos, por naturaleza, son falibles.

5. No vivir en el pasado

El fracaso es tan poderoso que puede erosionar la confianza en sí mismo lo que dificulta +- y hacer que sea difícil de creer que va a lograr un mejor resultado en el futuro. La mayoría de las veces, el fracaso resulta de tomar riesgos y tratar de lograr algo que no es fácil. Las personas emocionalmente inteligentes saben que el éxito radica en su capacidad para elevarse ante el fracaso, y no pueden hacerlo cuando viven en el pasado. Cualquier cosa que valga la pena lograrlo va a requerir que usted tome algunos riesgos, y no puede permitir que el fracaso le impida creer en su capacidad para tener éxito. Cuando usted vive en el pasado, eso es exactamente lo que sucede, y su pasado se convierte en su presente, lo que le impide avanzar.

6. No quedarse con los problemas

Centrar la atención determina el estado emocional de una persona, dependiendo en dónde se centre. Centrarse en los problemas que se enfrentan, crea y prolonga emociones negativas y estrés, ello influye directamente en el rendimiento. Centrarse en acciones que ayuda a la mejora personal y de las circunstancias, crea un sentido de eficacia personal que produce emociones positivas y mejoran el rendimiento. Las personas con inteligencia emocional se centraran en las soluciones debido a la eficacia de este decisión, en lugar de centrarse en los problemas que los bloqueará mentalmente.

7. No rodearse de personas negativas

Los que se quejan todo el tiempo son personas que no pueden centrarse en las soluciones y siempre están buscando atraer gente que se les una a su grupo de auto lamentación para que puedan sentirse mejor consigo mismos. En general, la gente se siente presionada para escuchar a los quejosos porque no quieren ser vistos como insensibles o groseros, pero hay una línea fina entre prestar un oído comprensivo y ser arrastrado en su espiral emocional negativa. Se puede evitar ser atraído a esos ciclos estableciendo límites y distanciándose cuando sea necesario. Una gran manera de establecer límites es preguntar a los quejosos cómo tienen la intención de solucionar un problema. El quejumbroso entonces se tranquilizará o redirigirá la conversación en una dirección productiva.

8. No tener resentimientos

Las emociones negativas que resultan de no soltar un rencor en realidad son una respuesta al estrés. Sólo pensar en el evento involucrado inicia en el cuerpo un modo de alerta. Cuando una amenaza es inminente, esta reacción es esencial para la supervivencia, pero cuando una amenaza está en el pasado, mantener ese estrés causa estragos en su cuerpo y puede tener consecuencias devastadoras para la salud con el tiempo. No soltar un resentimiento significa que se está tiene estrés, y la gente emocionalmente inteligente sabe que debe evitar esto a toda costa. Aprender a dejar ir un rencor no sólo te hará sentir mejor ahora, pero también puede mejorar su salud.

9. No decir que sí, a menos que realmente se deseé

Decir que no es realmente un gran desafío para la mayoría de la gente. "No" es una palabra poderosa que no hay que temer a usar. La gente con inteligencia emocional evita frases como "No creo que poder" o "No estoy seguro". Decir que no a un nuevo compromiso honra sus compromisos existentes y le da la oportunidad de cumplirlos con éxito.

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