Notas que salieron directamente de las plumas de Bach, Mozart, Beethoven, Chopin, Debussy, Schubert, Shoenberg, Ravel y así hasta completar unas 200 partituras de la música más querida del mundo se encuentran a la venta por un total de 135 millones de dólares.

Es una parte de la Lehman Collection, de Robert Owen Lehman (de la afamada familia de banqueros), y muchas de ellas se encuentran en depósito en la neoyorquina Morgan Library.

Si el señor Lehman encuentra comprador, los 135 millones harían de esta la más cara colección de partituras que se haya vendido. Y buena parte de su valor, al menos para los estudiosos, proviene de los tachones y las notas al margen.

Según Anne Schreffler, del departamento de música de Harvard, desde "la forma en que el compositor escribe su música puede ser significativa. Incluso si no hacen cambios, la forma como trazan la nota, si conectan o separan los trazos, ese tipo de cosas te dan una perspectiva de la estructura musical". Cuando lar partituras se imprimen la notación musical se estandariza, pero en el manuscrito "puedes ver la idiosincrasia musical del compositor", explica la experta.

Pero Lehman pone dos condiciones que hacen difícil la venta: la colección no debe separarse y debe permanecer a la vista en una institución pública.

Como 135 millones de dólares no los tienen muchas personas ni instituciones, se busca que un grupo de compradores que después la donen a un museo o biblioteca. Se cree, porque no hay anuncio oficial, que Lehman usaría el dinero para levantar una organización dedicada a la educación musical.