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Tecnológicas deben transparentar uso de agua en centros de datos en México, advierten especialistas

Especialistas exigieron que las tecnológicas transparenten el consumo de agua de sus centros de datos en México, especialmente en Querétaro, que concentra 72% de la capacidad instalada del país y comenzará a publicar mediciones en 2027.

México contaba con 279 megawatts de capacidad operativa en centros de datos durante abril de 2026 y otros 205 megawatts estaban en construcción, según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC).Cortesía

Las empresas tecnológicas que construyen y operan centros de datos en México deben transparentar cuánta agua consumen y cuáles serán sus necesidades durante los próximos años, ante el crecimiento de la infraestructura para inteligencia artificial (IA) en regiones con problemas de abastecimiento. Especialistas en gestión hídrica advirtieron que la falta de información dificulta dimensionar el impacto de estas instalaciones y planear el suministro para la población.

Durante un foro organizado por Ecolab y el Consejo Consultivo del Agua, representantes de la Asociación Nacional de Entidades de Agua y Saneamiento de México (ANEAS), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y Agua Capital coincidieron en la necesidad de establecer mecanismos de información pública sobre el consumo hídrico de las empresas tecnológicas.

La Comisión Nacional del Agua (Conagua) prepara nuevas disposiciones relacionadas con la medición y el reúso del recurso, en el marco de la reforma hídrica aprobada en diciembre de 2025.

Patricia Hernández Martínez, directora general de ANEAS, informó que en Querétaro se desarrolla un proyecto para publicar información sobre el consumo de agua de los centros de datos, mediante la colaboración con la Comisión Estatal de Aguas (CEA).

“Se está generando también un piloto para hacer esta información y clarificar cuánta agua de primer uso realmente están utilizando estos data centers en Querétaro”, explicó Hernández Martínez.

La iniciativa coincide con el anuncio del secretario de Desarrollo Sustentable de Querétaro, Marco Antonio Del Prete Tercero, quien el 14 de octubre explicó que las primeras mediciones públicas estarían disponibles en 2027. Actualmente, la entidad concentra alrededor de 72% de la capacidad instalada de centros de datos del país.

Querétaro concentra la presión

México contaba con 279 megawatts de capacidad operativa en centros de datos durante abril de 2026 y otros 205 megawatts estaban en construcción, según la Asociación Mexicana de Data Centers (MEXDC). El crecimiento de esta infraestructura está vinculado con la demanda de procesamiento informático y los servicios de inteligencia artificial.

Para Hernández Martínez, el problema comienza cuando las empresas solicitan autorización para utilizar determinada cantidad de agua sin comunicar cómo crecerán sus operaciones.

“De repente, cuando llega una nueva industria, para poder tener todos los incentivos fiscales que ofrecen ciertas regiones para tener este crecimiento industrial, no se comparte la información completa. Dicen que al día de hoy van a ocupar tantos metros cúbicos, pero no hablan de su plan de expansión a 10 años, porque al final el agua que están solicitando, la factibilidad que están solicitando al día de hoy, no va a ser la misma que en 10 años o que en cinco años”, explicó.

La directora de ANEAS sostuvo que los organismos operadores necesitan conocer los requerimientos futuros de las instalaciones porque también deben atender el crecimiento de la demanda doméstica.

La preocupación ha llegado a organizaciones civiles de Querétaro. El 6 de octubre, colectivos ambientalistas solicitaron una suspensión precautoria de nuevos centros de datos mientras se determina la capacidad del territorio para recibir más instalaciones y se evalúan sus efectos acumulados sobre los recursos naturales.

Conagua prepara nuevas disposiciones

Óscar Jovanny Zavala Gamboa, subdirector general jurídico de la Conagua, aseguró que el organismo trabaja en disposiciones para mejorar la medición y ampliar el reúso del agua, además de preparar el reglamento derivado de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales.

El funcionario explicó que las modificaciones requieren mecanismos de consulta y coordinación con los sectores que utilizan el recurso.

“Hoy el tema del reúso forma parte de la Agenda Nacional para la Cultura del Agua. Hemos presentado este aviso, esta intención ante la Semarnat, de cómo llevar a cabo un proceso de reúso”, dijo.

Zavala Gamboa también informó que existe un borrador del reglamento de la Ley de Aguas Nacionales, actualmente en revisión ante la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal.

“Yo prefería tener una norma mucho más aplicable que una norma rápida”, sostuvo el funcionario, quien explicó que el proceso de elaboración comprendió más de 100 mesas de trabajo y foros.

La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 11 de diciembre de 2025 expidió la Ley General de Aguas y modificó diversas disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales. El desarrollo de su reglamentación es relevante para las industrias que requieren grandes volúmenes del recurso, aunque Conagua no anunció obligaciones específicas para los centros de datos.

El subdirector jurídico explicó que la dependencia también explora aplicaciones de inteligencia artificial para identificar fugas en las redes de distribución y mejorar la gestión hídrica. Añadió que el Servicio Meteorológico Nacional ya utiliza esta tecnología.

“Lo que se construye es un marco jurídico que debe afrontar los retos del futuro, un marco jurídico que debe afrontar los retos de la gestión pública. De nada serviría, en el tema de la gestión administrativa, si no contamos con un marco jurídico que se adapte a esas necesidades”, afirmó.

Falta información sobre el consumo

Eduardo Vázquez Herrera, director ejecutivo de Agua Capital, el fondo de agua de la Ciudad de México, advirtió que todavía existen dificultades para conocer el impacto hídrico de la industria tecnológica.

“No está claro, me parece, cuáles son las líneas base, cómo se están consumiendo estos volúmenes de agua y también cómo los jugadores, en este caso el sector de nuevas tecnologías o de tecnologías de información, están abordando su balance en temas del consumo de agua”, explicó.

El especialista planteó que las mediciones deben considerar el agua utilizada directamente por las instalaciones y la necesaria para generar la electricidad que consumen.

La Agencia Internacional de Energía (AIE) calcula que los centros de datos utilizaron alrededor de 415 terawatts hora de electricidad durante 2024, equivalentes a aproximadamente 1.5% del consumo mundial. Su escenario central proyecta que esa demanda alcanzará 945 terawatts hora en 2030.

Mariana Nava López, oficial senior de Reservas de Agua de WWF México, advirtió que las empresas deben medir los efectos de sus operaciones sobre las regiones donde se instalan.

“Querétaro es un ejemplo de crecimiento tecnológico y una región de presión hídrica gravísima. Entonces, ahí es donde está el problema de este sector. Yo creo que será muy importante empezar a medir desde ahorita cuál es este consumo de la inteligencia artificial”, afirmó.

La especialista sostuvo que los registros deben permitir conocer los efectos sobre las fuentes de abastecimiento y las poblaciones que dependen de ellas.

Europa prepara reglas de transparencia

El 21 de septiembre de 2026, la Comisión Europea presentó una propuesta de clasificación común para centros de datos que permitirá evaluar su desempeño a partir del consumo energético y del uso de agua.

La iniciativa complementa las obligaciones de reporte establecidas en 2024 y busca facilitar comparaciones entre instalaciones ubicadas en condiciones semejantes. El sistema contempla indicadores sobre eficiencia y sostenibilidad que permitirán identificar diferencias entre operadores.

En México, Hernández Martínez propuso incorporar la disponibilidad hídrica entre los criterios utilizados para autorizar nuevas instalaciones y establecer una mayor coordinación con las empresas tecnológicas.

También pidió modificar los incentivos económicos que favorecen el consumo de agua de primer uso.

“El problema es que el agua de primer uso es mucho más barata que el agua regenerada. Entonces, claramente, tu incentivo es económico y utilizas agua de primer uso”, dijo.

El reúso necesita inversión

Bernardo Villa Suso, representante de Ecolab y especialista en tratamiento de agua, sostuvo que la industria cuenta con tecnologías para reducir sus necesidades de abastecimiento mediante sistemas de enfriamiento más eficientes. Sin embargo, reconoció que se necesitan condiciones económicas que favorezcan la reutilización del recurso.

“Tenemos que sentarnos a discutir el marco con el que vamos a operar, pero un marco que nos lleve a la acción. Claramente hay que verlo en toda la línea completa. Nos dieron datos de agua, pero para esa agua se va a requerir un montón de electricidad y esa electricidad requiere también un montón de agua”, explicó.

La discusión también alcanza los proyectos mediante los cuales las empresas buscan compensar su consumo.

Nava López consideró que las iniciativas de recuperación deben evaluarse por sus efectos reales sobre la disponibilidad de agua para las comunidades.

“Creo que todos los proyectos, las empresas que están en estos sitios de los corredores industriales, deberían ver más allá de únicamente hacer proyectos de reciclaje. La cuenca tiene suelo, tiene bosque, tiene comunidades y creo que por ahí deberíamos comenzar”, afirmó.

La especialista recordó que WWF trabaja en la conservación de los caudales ecológicos, es decir, el agua que necesitan los ríos para mantener sus funciones naturales.

La organización documentó que la huella hídrica de México aumentó 16.4% en 12 años, según su informe publicado en junio de 2026. El estudio propone incorporar este indicador en las decisiones públicas y empresariales.

Hernández Martínez resumió la principal exigencia de los organismos operadores ante la expansión de la infraestructura tecnológica.

“Lo que pediríamos nosotros desde los organismos operadores es mayor transparencia de la información, saber realmente cuáles van a ser sus requerimientos hoy en día y en 20 años, porque al final también la demanda poblacional va en aumento”, dijo.

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx

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