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Odata ya tiene demanda para operar servidores de alta densidad en Querétaro
Odata instalará refrigeración líquida en QR03 para atender una demanda próxima de mayor procesamiento, cuya concentración elevará la capacidad informática y el consumo eléctrico del centro de datos en Querétaro.

Odata.
La compañía de origen brasileño Odata instalará refrigeración líquida en su centro de datos QR03, en Querétaro, para atender la demanda de clientes que comenzarán a operar próximamente equipos con una elevada capacidad de procesamiento, de acuerdo con Carlos Forero, director de Operaciones de la compañía.
Los equipos podrán destinarse a inteligencia artificial, aprendizaje automático o alguna otra aplicación que procese grandes volúmenes de información. Forero evitó asociar el proyecto con un uso específico porque Odata proporciona el espacio y la infraestructura que mantienen operativos los servidores, mientras el cliente decide qué tareas ejecuta.
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“Seguramente nuestro cliente va a instalar procesamiento de este tipo, para inteligencia artificial, para machine learning o para cualquier aplicación que requiera grandes volúmenes de procesamiento de datos. Es una demanda que ya tenemos y que vamos a poner en funcionamiento dentro de poco”, dijo Forero en entrevista.
El requerimiento obligó a Odata a comenzar la instalación y las pruebas de DeltaFlow, un sistema desarrollado por su controladora Aligned Data Centers junto con el fabricante Munters. La tecnología conduce un refrigerante hasta los servidores para recoger el calor producido por los procesadores y trasladarlo hacia un intercambiador conectado con agua fría.
Los servidores utilizados para aplicaciones de inteligencia artificial suelen incorporar procesadores gráficos, conocidos como GPU, que pueden realizar numerosas operaciones de forma simultánea. La concentración de estos componentes dentro de un gabinete aumenta la cantidad de información procesada, eleva el consumo eléctrico y produce más calor en un espacio reducido.
“Cuando utilizas servidores con procesadores de video o procesadores de gran capacidad, la cantidad de información que se procesa simultáneamente es mucho mayor. Esa capacidad de procesamiento consume más energía y genera más calor. El aire no es capaz de enfriar esas capacidades”, explicó el director de Operaciones.
El líquido llega hasta los equipos
Los centros de datos han utilizado durante décadas sistemas de aire acondicionado y circuitos de agua fría para controlar la temperatura de sus instalaciones. El cambio incorporado en QR03 consiste en acercar el refrigerante hasta los gabinetes que contienen los servidores, en lugar de depender exclusivamente del aire frío distribuido por la sala.
El líquido absorbe el calor generado por los procesadores y regresa a un intercambiador, donde recupera una temperatura adecuada para volver a circular. Su capacidad para transportar calor permite atender equipos más potentes dentro de un espacio que anteriormente habría requerido una mayor separación entre servidores.
DeltaFlow operará junto con Delta Cube, el sistema de refrigeración por aire que Odata comenzó a desplegar en América Latina durante 2024. QR03 podrá utilizar ambos métodos dentro de una misma sala y asignarlos según la cantidad de calor producida por cada gabinete.
El centro de datos tampoco necesita aumentar su superficie al mismo ritmo que crece el procesamiento. Los gabinetes pueden concentrar más capacidad informática, aunque requieren una alimentación eléctrica mayor y nuevas conexiones para retirar el calor.
“Comienzas a ver que no son necesarias grandes moles de concreto. Los espacios no se ven más pequeños, aunque tampoco crecen proporcionalmente a la cantidad de información que se está procesando”, dijo Forero.
La instalación de Querétaro forma parte de una primera fase que también incluye el campus SP04 de Odata en Brasil. El comunicado de la empresa relaciona ambos proyectos con una inversión conjunta de 630 millones de dólares. Munters fabricará las unidades DeltaFlow en su planta de Araucária, en el estado brasileño de Paraná. La producción abastecerá las instalaciones de Odata en México y Brasil. La compañía también prevé utilizar esa fábrica para sus futuros proyectos en Chile y Colombia.
Más procesamiento exige más electricidad
La refrigeración líquida reduce la energía necesaria para retirar determinada cantidad de calor frente a un sistema de aire con una capacidad térmica equivalente. El consumo total del centro puede aumentar cuando los gabinetes reúnen más procesadores y ejecutan mayores volúmenes de trabajo.
Forero explicó que la eficiencia se mide mediante la relación entre la electricidad consumida por los equipos informáticos y la energía adicional que utiliza el edificio para mantenerlos operativos. El indicador empleado por la industria se denomina efectividad en el uso de energía o PUE, por sus siglas en inglés.
“Puede ser que dé un número parecido. Los dos sistemas son eficientes y con uno estoy enfriando mucho más calor que con el otro. No implica que voy a consumir menos energía. Hay que ver la relación entre el calor que generamos y lo que gastamos para enfriar”, dijo.
Odata comenzó entre 2022 y 2023 las adecuaciones de infraestructura eléctrica necesarias para recibir estos equipos. La empresa ha invertido en líneas de transmisión y distribución, aunque Forero no reveló los montos ni la capacidad añadida en Querétaro.
El periodo de preparación coincide con los tiempos observados en otros proyectos del estado. La infraestructura eléctrica puede añadir alrededor de tres años al desarrollo de un centro de datos debido a la construcción de subestaciones y los procesos de conexión. CloudHQ, que desarrolla un campus de seis instalaciones en Querétaro, terminó su primera subestación de alta tensión y reportó en septiembre un avance de 36% en la segunda.
México operaba 279 megawatts de capacidad en centros de datos en abril de 2026 y tenía otros 205 megawatts en construcción, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Data Centers. Parte de los proyectos terminados seguía esperando la energía necesaria para entrar en funcionamiento.
Odata también mantiene conversaciones con compañías de generación eléctrica. Forero sostiene que el consumo estable de los centros de datos puede respaldar nuevas plantas mediante contratos de largo plazo. La compañía no identificó a las empresas involucradas ni reportó acuerdos cerrados.
La Agencia Internacional de Energía calcula que el consumo eléctrico mundial de los centros de datos pasará de 485 terawatts hora en 2025 a unos 950 terawatts hora en 2030. La electricidad utilizada por instalaciones enfocadas en inteligencia artificial se triplicaría durante ese periodo.
Odata asegura que DeltaFlow recirculará agua desionizada y refrigerante mediante un circuito cerrado, por lo que el proceso de enfriamiento no consumiría agua durante su operación regular.



