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El BCE eleva a 2.50% su tasa de interés para combatir el repunte de la inflación
El Banco Central Europeo (BCE) elevó este jueves sus tasas de interés por segunda vez este año, tal como esperaban los analistas.
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El Banco Central Europeo (BCE) elevó este jueves sus tasas de interés por segunda vez este año, tal como esperaban los analistas, con el objetivo de frenar el repunte de la inflación impulsado por los precios de la energía y desencadenado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El BCE elevó la tasa de depósito —el interés que paga a los bancos por mantener su exceso de liquidez en el banco central— del 2.25% al 2.50%, y la tasa de refinanciación o "refi" —el interés que el BCE cobra a los bancos por préstamos a corto plazo— del 2.40% al 2.65 por ciento
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El aumento de los precios del petróleo y del gas natural derivado del conflicto bélico impulsó la inflación muy por encima del 3% en los 21 países de la zona del euro el mes pasado, superando con creces el objetivo del 2% del BCE, y la reciente escalada de la guerra apunta a nuevas presiones sobre los precios que, a la larga, podrían repercutir en la fijación de los salarios.
"Las perspectivas siguen siendo muy inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico", dijo el BCE en un comunicado tras reunirse en Berlín, continuando con su larga tradición de celebrar una reunión de política monetaria al año en una ciudad diferente de la zona del euro.
El BCE eleva las previsiones de crecimiento e inflación
El BCE también revisó este jueves al alza su previsión de crecimiento económico para 2026, del 0.8% previsto en junio al 0.9%, y ahora prevé una inflación media del 3.0% este año y del 2.5% en el 2027.
La inflación se disparó por encima del 3% este verano y es probable que se mantenga alta durante algún tiempo, lo que aumenta el riesgo de que el encarecimiento de la energía acabe elevando el costo de otros bienes y servicios, lo que obligaría al BCE a endurecer aún más su política monetaria tras las dos subidas de tasas de interés de este año.
Ahora se prevé que la inflación alcance una media del 2.5% el próximo año, por encima del 2.3% previsto en junio, mientras que la inflación subyacente se prevé en el 2.6% en 2027, por encima del 2.5% previsto anteriormente.
Sin embargo, un mercado laboral relativamente débil limita el riesgo de que los trabajadores exijan una compensación por el aumento de los precios, lo que desencadenaría una espiral de salarios y precios difícil de contrarrestar.
No obstante, la economía parece más resistente a la crisis de los precios de la energía de lo que muchos habían previsto. El consumo, la inversión y la producción industrial se mantienen en buenos niveles, lo que indica que las empresas y los hogares se están adaptando rápidamente a un entorno en constante cambio.