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El Vaticano ataca el lavado de dinero
El vaticano creó una nueva autoridad supervisora de sus finanzas y emitió nuevas reglas para cumplir con las normas internacionales contra el lavado de dinero y el financiamiento de parte de grupos terroristas.
El vaticano creó una nueva autoridad supervisora de sus finanzas y emitió nuevas reglas para cumplir con las normas internacionales contra el lavado de dinero y el financiamiento de parte de grupos terroristas.
La oficina de prensa de la Sede Apostólica difundió una carta apostólica (motu proprio) firmada por Benedicto XVI, con la cual aprobó una ley de 43 artículos para prevenir y combatir tanto el reciclaje de dinero como el financiamiento al terrorismo.
Los decretos fueron aprobados justo cuando el Banco del Vaticano enfrenta una investigación por lavado de dinero que resultó en la confiscación de 23 millones de euros y en el escrutinio a dos de sus más altos funcionarios.
El papa Benedicto XVI aprobó la creación de la agencia y dijo que el Vaticano quiere unirse a otros países que han combatido los vacíos legales que han permitido que los criminales exploten el sector financiero.
Varias organizaciones financieras reconocieron la medida y dijeron que el Vaticano había dado un paso en dirección correcta.
El decreto crea un organismo supervisor independiente: la Autoridad de Información Financiera, para asegurar que todas las transacciones financieras de la Santa Sede, incluyendo las del Banco del Vaticano, cumplen con las nuevas leyes.
La agencia de vigilancia también será la oficina del Vaticano que colaborará con la Unión Europea y otras organizaciones internacionales.
El vocero del vaticano, el reverendo Federico Lombardi, enfatizó que las nuevas normas y la creación de la autoridad no están relacionadas con la confiscación de una cuenta del Vaticano realizada en septiembre. El Vaticano se comprometió a aprobar esa ley antes del 31 de diciembre del 2010 cuando ingresó a un acuerdo monetario con la Unión Europea en diciembre del 2009 sobre la emisión de euros.
Sin embargo, la iniciativa tomó una mayor prontitud tras la investigación por lavado de dinero que provocó la vergüenza del Vaticano y el presidente de su banco, Ettore Gotti Tedeschi. El mismo decreto autorizó la conformación de la Autoridad de Información Financiera (AIF), un organismo interno del Vaticano que controlará el correcto cumplimiento de esa ley.