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Sexenio de programas con impacto modesto
De acuerdo con el Coneval, los programas sociales federales son más efectivos para proteger a la población ante adversidades coyunturales que para la generación de empleos.
Los programas sociales han tenido resultados durante el sexenio del presidente Felipe Calderón; no obstante, su impacto es modesto para revertir los retos estructurales del mercado laboral y, por ende, de la pobreza, advierte el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
El incremento sostenido del poder adquisitivo del ingreso debería provenir de las mejoras en el crecimiento económico, el empleo, los salarios, la productividad, la inversión y la estabilidad de los precios (especialmente de los alimentos), con lo que bajaría el flagelo de la pobreza, argumenta.
A unos días del VI Informe de Gobierno del presidente Felipe Calderón, el Coneval remitió a este medio al Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2011 , el cual hace un corte de caja al sexenio en el rubro social.
El Coneval explicó que el incremento de la pobreza tiene que ver, entre otras cosas, con dos aspectos que hoy se replican: la crisis financiera y el incremento en los precios de alimentos básicos.
Asimismo, informa que los programas de desarrollo social federal son más efectivos para proteger a la población ante adversidades coyunturales que para la generación de empleos permanentes.
Expone que ante las crisis recientes (financiera, en precios de alimentos y energéticos), se han favorecido instrumentos como el Programa de Desarrollo Humano Oportunidades o subsidios energéticos generalizados que no están focalizados en los pobres.
El estudio La calidad de la rendición de cuentas: transparencia y acceso efectivo al programa Oportunidades en México , que el CIESAS proporcionó a El Economista, establece que hay patrones de exclusión del programa Oportunidades.
Se trata de situaciones y factores que provocan la no incorporación de individuos y hogares a pesar de ser pobres y que, por lo tanto, son nichos de exclusión o acceso nulo a los servicios a los que en teoría deberían tener acceso , reporta.
Los nichos de exclusión, continúa el estudio del Centro de Investigaciones y de Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), tienen que ver con la etnicidad, migración e incluso la religión.
Aunque destaca el abanico del programa, detalla que la población indígena del norte de Jalisco (wixárika o huichol) es la que carece más claramente de acceso a la información para ingresar y mantenerse en Oportunidades, de acuerdo con un estudio de campo.
Además, salir del programa Oportunidades por baja definitiva lleva a una situación de doble marginación de los programas de política social. Es decir, la baja de Oportunidades implica la no entrada a otros programas , describe.
Por otro lado, alerta que hay comunidades que por no ser católicas han sido excluidas de la información para incorporarse a los beneficios de este programa social.
EL DEBATE POR LAS CIFRAS
Durante el gobierno del presidente Felipe Calderón, la población en situación de pobreza llegó a 46.2% en el 2010, lo que representa 52 millones de personas, es decir, 3.2 millones de personas más en comparación con el 2008. Las cifras de pobreza han sido las más evidenciadas durante la gestión de Calderón y en el marco de las campañas electorales. El PRI acusó el aumento de personas en esta situación pero el gobierno se defendió al proporcionar datos de la pobreza extrema y la marginación, la cuales se redujeron gracias a la implementación de los programas sociales en épocas de crisis económicas.
No sé qué hubiera sido de la gente más pobre, si no hubiera tenido el apoyo solidario de la política social con rostro humano , dijo el Presidente en marzo de este año.
En efecto, el número promedio de carencias de la población en situación de pobreza disminuyó ligeramente de 2.7 a 2.5, el flagelo no se expandió en la misma magnitud que la reducción del PIB en el 2009 e incrementaron coberturas básicas de educación, salud y vivienda.
Por otro lado, hubo incremento de la pobreza en las entidades del norte del país, el problema se ha agudizado en las zonas urbanas debido a la migración y la población menor de 18 años es más sensible a la incidencia de este fenómeno.
FALTA EL INGRESO
AVANCES HISTÓRICOS PERO INSUFICIENTES
Durante el sexenio calderonista hubo avances históricos en materia de alimentación, educación, salud y vivienda, pero han sido insuficientes para satisfacer a la población y reducir las carencias de la sociedad más marginada.
Uno de cada 2 pesos que el gobierno federal invirtió en asistencia social se destinó a programas alimentarios, una cifra histórica que se vio empañada con el aumento a los precios de los alimentos y el insuficiente ingreso familiar.
En educación alcanzó la meta de la cobertura universal.
Y en salud hubo mayor cobertura a través del Seguro Popular; sin embargo, quedó pendiente el acceso efectivo y hacer más eficiente y transparente el presupuesto anual destinado a las entidades federativas.
Pero el Coneval pone el dedo sobre todo en el ingreso de las personas y argumenta que la problemática de la seguridad social está muy ligada a la creación de empleos formales.
Radiografía de la pobreza
- En el gobierno del presidente Felipe Calderón, la población en situación de pobreza ascendió a 46.2% en el 2010 (52 millones), 3.2 millones de personas más respecto del 2008.
- Respecto de los grupos vulnerables, 45.7% de los adultos mayores se encontraba en condición de pobreza en el 2010, 0.7% más que en el 2008.
- La población menor de 18 años en situación de pobreza ascendía a 53.8% en el 2010, 0.3% más que en el 2008.
- 77.8% de quienes residen en las zonas de atención prioritaria se encuentra en condición de pobreza; esto corresponde a 13.6 millones de personas, 2.5% más con respecto al 2008.
tania.rosas@eleconomista.mx