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El PAN se aferra a los caminos de Guanajuato
Este proceso electoral atrae los reflectores no sólo porque estará en disputa el principal bastión de Acción Nacional, sino porque de acuerdo con algunas encuestas, más de 40% de la población estaría dispuesta a votar por la alternancia.
Foto EE: Fernando Villa del Angel.
Aunque aún no están definidos todos los nombres de quienes figurarán en la boleta electoral del próximo 1 de julio, la batalla por la gubernatura de Guanajuato se vislumbra será entre el candidato de la alianza integrada por PAN-PRD-Movimiento Ciudadano y el del Revolucionario Institucional, este último busca poner fin a siete administraciones panistas. Este proceso atrae los reflectores no sólo porque estará en disputa el principal bastión de Acción Nacional, sino porque de acuerdo con algunas encuestas electorales, más de 40% de la población estaría dispuesta a votar por la alternancia.
El proceso de selección de candidatos aún no termina, pues de acuerdo con el calendario electoral, los partidos políticos tienen hasta el 20 de marzo para registrar a su abanderado. PAN-PRD-MC, Morena y PRI ya tienen a sus abanderados.
Los primeros registraron ante el instituto electoral del estado la alianza Por Guanajuato al Frente que es espejo del acuerdo nacional que suscribieron esos institutos políticos. Por ser el partido con más peso político, la definición de la candidatura a la gubernatura correspondió a Acción Nacional. El proceso interno para designar al candidato aliancista se tornó ríspido, particularmente por la inconformidad de diversos panistas debido a que señalaron que el mandatario saliente, Miguel Márquez Márquez, intervenía para que en su carta fuerte, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo, recayera la nominación. Una de esas molestias fue evidente cuando los panistas calificaron de “albazo” el método de selección del abanderado, pues esta vez no sería electo por una asamblea o convención, sino por designación directa.
Luego de diversas pláticas y mesas de negociación entre el exsecretario de Desarrollo Social y Humano del gobierno local, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo; el excoordinador de los diputados federales, Luis Alberto Villarreal; el exgobernador interino de Guanajuato, Carlos Medina Plascencia, y el senador Fernando Torres Graciano, se decidió que sería el primero el que encabezaría la candidatura de Por Guanajuato al Frente.
Para la periodista guanajuatense Maricela Luna, la designación de Rodríguez Vallejo es vista como una imposición desde el gobierno del estado tanto por panistas como por miembros de la oposición, a lo cual el mandatario saliente Miguel Márquez Márquez incluso ha tenido que insistir que él no “meterá las manos en el proceso de sucesión”.
Pese a la molestia y división entre panistas que se dieron “hasta con la cubeta” en el proceso interno, todos apoyarán al candidato pues tienen claro que podría estar en juego el principal bastión panista en el país y que los pleitos no duran para siempre.
“Los panistas de Guanajuato se pelean, se lamen las heridas, negocian posiciones, y a lo que sigue, así parece que sucedió en esta ocasión. Todos van con Diego, hasta los que apoyaban a Fernando Torres Graciano, todos se fueron a apoyar a Diego”.
La apuesta del Frente es postular a un perfil sino con “mucho colmillo”, sí a un político fresco que deberá apostar por un discurso de campaña novedoso en el que ofrezca continuidad a lo que se ha hecho bien en el estado bajo los gobiernos del blanquiazul como el crecimiento económico, pero también capaz de reconocer y cambiar lo que no está funcionando, como lo es la estrategia de seguridad pública. Y es que uno de los principales problemas del estado son ejecuciones registradas en los municipios que integran el corredor industrial.
PRI podría meterle un susto a Acción Nacional
Desde el año 1995, el Partido Acción Nacional no sólo ha ganado la gubernatura de Guanajuato, sino que lo ha hecho con un amplio margen. Sin embargo, para la elección del próximo 1 de julio se prevé que el Revolucionario Institucional pueda ser realmente competitivo, aunque ello no garantiza que recuperará el gobierno que cedió desde 1991 cuando Carlos Medina Plascencia fue nombrado gobernador interino.
Maricela Luna consideró que la competitividad del Revolucionario Institucional está directamente relacionada con el candidato que aparecerá en la boleta electoral representando las siglas del tricolor.
“El PAN no pierde porque la marca del partido está bien posicionada en el estado, pero al tener el PRI un candidato bastante competitivo para contender contra Diego Sinhué, sí le meterán un buen susto al PAN”.
De hecho, la ocasión que más cerca ha estado el tricolor de recuperar la gubernatura fue hace seis años cuando su candidato Juan Ignacio Torres Landa se quedó 7 puntos porcentuales debajo del actual gobernador. Esa cifra si bien representa más de 15,000 votos de diferencia, el margen no es tan amplio como el de procesos electorales como el del 2006 donde el candidato del PAN se quedó con 61%, mientras que el del PRI con 26 por ciento.
Hace seis años, otro factor que también contribuyó a que Torres Landa casi ganara la gubernatura fue el efecto Peña Nieto; sin embargo, para el 2018, José Antonio Meade no trae el mismo empuje.
“Era una coyuntura diferente, era la figura de Enrique Peña Nieto, era el guapo del PRI, era Juan Ignacio carismático, había dinero, tarjetas de despensa, era otro momento. Pero hoy no veo un Meade carismático, no lo veo cerca de Guanajuato, no lo veo avasallador en Guanajuato”.
Miguel Ángel Chico Herrera y Gerardo Sánchez son los dos nombres que más sonaban para ser candidatos del tricolor; sin embargo, en las semanas previas a la decisión se incluyó el nombre de José Luis Romero Hicks, hermano del exgobernador panista Juan Carlos.
“José Luis tiene el aval de su hermano, representa la marca Romero Hicks, tiene un perfil estadista, preparado, y creo que él sí podría darle un susto a Diego Sinhué aunque no se sabe si lo alcance para ganarle”, refirió.