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Cuando Ovidio pidió “ya paren todo”
“Ya paren todo, oigan, ya paren todo, ya me entregué, ya tranquilo, ya ni modo, ya no quiero que haya desmadre”, pidió por un teléfono celular a uno de sus hermanos el presunto narcotraficante Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín, el Chapo, Guzmán, el 17 de octubre.
Foto: EE Archivo.
“Ya paren todo, oigan, ya paren todo, ya me entregué, ya tranquilo, ya ni modo, ya no quiero que haya desmadre”, pidió por un teléfono celular a uno de sus hermanos el presunto narcotraficante Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín, el Chapo, Guzmán, el 17 de octubre, cuando militares lo capturaron en una casa de seguridad en Culiacán, Sinaloa, y luego lo liberaron por orden del gabinete de seguridad federal para evitar que el Cártel de Sinaloa atentara contra civiles.
En un video del momento de su captura, difundido por la Secretaría de la Defensa Nacional, se observó que, a las 2:30 de la tarde del 17 de octubre, militares de élite ingresaron al estacionamiento de la casa ubicada en la calle José Muro Pico, del fraccionamiento Tres Ríos, en Culiacán, donde el presunto narcotraficante había llegado por la mañana para ver a su familia.
Los federales implementaron un cerco de seguridad para bloquear los accesos al domicilio, y poder realizar la extracción. Participaron 23 elementos y cuatro vehículos del 94 Batallón de Infantería; 24 de la Compañía de Infantería no encuadrada; 22 elementos y tres vehículos de la Guardia Nacional y del Tercer Batallón de Operaciones Especiales, así como 20 elementos de la Secretaría de la Defensa del 110 Batallón.
Un equipo de la Sedena, vestido de negro, se apostó en la puerta principal del domicilio, mientras esperaban una orden de cateo, o bien, que Guzmán López se entregara voluntariamente. A las 3:15 de la tarde sucedió lo último.
La esposa de Guzmán López abrió la puerta y pidió a los militares tranquilidad, porque en el sitio también estaban los hijos de ambos. Detrás de ella se asomó el hijo del Chapo, mientras decía: “ya, ya, ya”.
—“Sal, Ovidio, sal aquí, venga, venga; muéstrame las manos”, le gritó uno de los elementos federales.
— “¿Traes armas?”, le inquirió un militar.
—“No, ya no”, respondió Ovidio Guzmán, vestido de pantalón, camisa azul y gorra negra.
—“Híncate, híncate, de rodillas, de rodillas. Dile a tu gente que pare todo”, le gritaron los militares, mientras que a la esposa de Guzmán —que gritaba “hay niños, hay niños”— le pedían que se tranquilizara. “No somos delincuentes, señora, tranquilícese, no se preocupe”, le espetó uno de ellos.
Mientras los elementos de la Sedena aseguraban al resto de las personas que se encontraban en el domicilio, Guzmán López tomó un teléfono celular para comunicarse con uno de sus dos hermanos (Jesús Alfredo o Archivaldo).
—“Diles que paren todo. Ovidio, ya páralo”, le pidió uno de los elementos militares.
—“Ya paren todo, oiga, ya está bien, ya paren todo, ya tranquilo, ya ni modo. Diles que se retiren. Ya no quiero pedos, ¡ya, ya, ya! Ya no quiero que haya desmadre, por favor”, se escuchó al hijo del Chapo, mientras afuera del domicilio retumbaban los estruendos de los disparos de armas detonadas por sicarios del Cártel de Sinaloa.
De acuerdo con el secretario de la Defensa Nacional, Luis Crescencio Sandoval, a las 6:49 de la tarde del 17 de octubre, los integrantes del gabinete de seguridad federal tomaron la decisión de retirar las fuerzas que estaban realizando la operación, y Guzmán López fue liberado, aunque no especificó cómo sucedió este hecho.
Ante la pregunta: ¿El Informe del gobierno justifica la liberación de Ovidio Guzmán?, expertos opinaron.
Samuel González, extitular de la SEIDO.
“El gobierno ha hecho muy bien en transparentar lo que sucedió y los motivos por los cuales se vio obligado a tomar esa decisión. Uno puede justificar lo que hicieron en esas circunstancias específicas y (ante) críticas de que estaba en riesgo la vida de personas. Lo que uno le tiene que pedir al gobierno es que evite que esas cosas sucedan, y que el Estado se imponga, quitándole las armas a los grupos delincuenciales. Ahora tenemos que solicitarle al gobierno que con más fuerza haga operativos, en otras circunstancias, para hacer que se cumpla la ley”.
Jorge Ramos, exalcalde de Tijuana y expresidente de la Comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados.
“Ya se hizo un operativo y se detuvo al Chapo, no al hijo, y no se derramó una sola gota de sangre. La estrategia que se aplicó aquella vez fue impecable. Estaban cubiertas alcantarillas, restaurantes, casas, todo. Sí hay manera de hacer cumplir la ley sin que se derrame una sola gota de sangre. Entraron de facto en una negociación con la delincuencia, y negociar el Estado de Derecho alegando un supuesto acto de prudencia (es) muy debatible. Están llevando al poder público a una condición de igual entre iguales, porque se sometieron a una amenaza. Ésta es una rendición, de hecho, del gobierno mexicano nunca antes vista. Es un pasaporte para criminales de alto rango para evadirla a la autoridad. Está muy claro el mensaje para evadirla: sólo hay que lanzar amenazas de alto impacto y el gobierno ya está claro que va a ceder”.
Organización México Evalúa.
“Si ahora la estrategia del gobierno es evitar la fuerza, evitar muertes, incluso de los delincuentes, ¿cómo se va a combatir a la delincuencia organizada? ¿No va a haber consecuencias para quienes pusieron en riesgo tantas vidas y para quienes mintieron? ¿Qué harán para que esto no vuelva a pasar? ¿Por qué se permite la comunicación del señor Guzmán con gente de su organización durante el operativo? ¿Por qué no presentaron videos del momento en que dejan libre a Ovidio Guzmán López?”.
Martín Barrón Cruz, experto en seguridad del INACIPE.
“Pudo haber sido la mejor decisión si es que tomaron como rehén a los familiares de los militares. El problema es que hubo más de nueve versiones. Y tardarse dos semanas para dar una versión, en lugar de ayudar a aclarar, genera más suspicacias. Si mostraron el video de la captura, ¿dónde está el de la liberación?, ¿Por qué se le permitió (a Ovidio Guzmán) hablar por teléfono? El secretario de Seguridad dijo que les habían disparado, y habían respondido, y en el video se ve que no es así. Pareciera que nadie estaba enterado, y ahora resulta que todo mundo sabía”.