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Opinión

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La Trumponomics reprobó en las urnas

Luis Miguel González | Caja Fuerte

La política económica de Donald Trump reprobó en las elecciones intermedias de Estados Unidos. La marcha de la economía es la preocupación número uno de los estadounidenses, muy por encima de migración, inseguridad o la salud de la democracia. Al manejo de la economía podemos atribuir la derrota de los republicanos en las dos cámaras y en algunas gubernaturas clave, como Texas.

El problema no es el PIB, sino otras variables económicas, lo que nos lleva a poner en perspectiva la famosa frase “Es la economía, estúpido”, inventada por James Carville, el asesor de campaña de Bill Clinton. ¿Qué significa eso en 2026?

El PIB es el principal indicador del estado de una economía, pero no necesariamente es el más cercano al ánimo de los consumidores o de los votantes. El PIB de Estados Unidos va razonablemente bien en el segundo periodo de Trump. Hay un crecimiento acumulado de 3.2% desde que regresó a la Casa Blanca, pero eso no alcanza. Los electores resienten el aumento de los precios, el endurecimiento del mercado laboral y la dificultad para acceder a la vivienda, entre otras cosas.

Tres cuartas partes de los estadounidenses consideran que la economía de su país se encuentra en mal estado y 65% atribuye esto a la gestión del presidente Trump, revela una encuesta a pie de urna hecha por la cadena NBC. El 44% dice que su situación financiera es peor que hace dos años. Solo 18% dice que está mejor que a fines de 2024.

La inflación está en 3.7% anualizada, pero más de 80% de los estadounidenses se muestran preocupados o muy preocupados por los aumentos de precios en los combustibles, los alimentos o las medicinas y los servicios de salud.

El diésel ha subido 71% en 2026, mientras que la gasolina lo ha hecho en 39 por ciento. Los consumidores responsabilizan a Trump de estos incrementos, que empezaron luego de los ataques a Irán, y también le achacan los aumentos de precios de otros bienes atribuibles a los aranceles decretados por el presidente en abril de 2025, en el llamado Liberation Day. Un estudio de la Reserva Federal de Nueva York calcula en 2.9% el aumento de los precios de los bienes de consumo directamente relacionado con las tarifas de Trump.

El mercado laboral estadounidense ofrece muchos números interesantes, pero una cosa es clara: la generación de empleo es cada vez más complicada. El último año de Joe Biden se crearon 169,000 puestos de trabajo al mes. Ese número se ha reducido a menos de 50,000 en el segundo periodo de Trump en la presidencia.

Hay menos empleos manufactureros ahora de los que había en noviembre de 2024. La agenda MAGA prometía reindustrializar Estados Unidos y recuperar empleos en actividades industriales. No lo consiguió, en buena medida porque el cambio tecnológico está eliminando empleos en las fábricas. La automatización y la robotización pesan más que la migración de plantas industriales a otros países con menores costos laborales.

¿Qué pasa con la affordability... qué tanto explica de los resultados del 3 de noviembre? Esta palabra, que en español se podría traducir como asequibilidad, estuvo en el centro de una campaña que llevó a Zohran Mamdani a la alcaldía de Nueva York. La unaffordability expresaba la dificultad para acceder a vivienda y a otros servicios de calidad para amplios grupos sociales, entre ellos los jóvenes de veintitantos años.

Trump detesta esa palabra y quizá por eso prendió. Estuvo en las campañas de casi todas las ciudades grandes, expresando la brecha entre el deterioro de la calidad de vida de millones de personas y el boom económico que está en el PIB y en los récords de Wall Street.

Hay un malestar por el rumbo de la economía. Hay un vuelco en el tablero político con los resultados de las elecciones intermedias. La cuestión es: ¿qué tanto cambiarán las cosas y en qué dirección? Hagan sus apuestas. Con Trump nunca se sabe. No será lame duck, sino un león herido. Cuidado con él.

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio. Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.

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