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Opinión

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Trump y su amigo terrorista, Putin

Fausto Pretelin Muñoz de Cote | Globali… ¿qué?

Amo la traición, pero odio al traidor, decía Julio César.

Donald Trump no solo ha traicionado a Volodímir Zelenski y a todo un país, Ucrania. Ha traicionado a Estados Unidos y a su Constitución; ha traicionado a los aliados estratégicos de Washington y a los principios que algún día defendió Estados Unidos a través de la democracia liberal: la libertad, los derechos humanos e, inclusive, el libre mercado.

Donald Trump le colocó una alfombra roja a su amigo terrorista, Putin, la tarde que el ruso pisó Alaska; si el terrorista se enfadó con Ucrania el día en que el ejército de Zelenski comenzó a dirigir sus misiles hacia instalaciones estratégicas de energía rusas, media hora más tarde Trump amenazaba al ucranio con cortar su ayuda en inteligencia de información.

Lo ha cumplido. El amigo del terrorista ha ordenado a Elon Musk apagar por dos noches el sistema Starshield, diseñado por Space X, con el objetivo de que los misiles lanzados por el ejército ruso maximicen el número de muertos y daños materiales en Ucrania al no existir las alertas estadounidenses.

En realidad, Trump no ha sorprendido. Desde diciembre de 2016 lo advirtió el entonces presidente Barack Obama la mañana en que ordenó la expulsión de más de 30 diplomáticos rusos.

También lo documenta Craig Unger en su libro House of Trump, House of Putin: The Untold Story of Donald Trump and the Russian Mafia (La casa de Trump, la casa de Putin: la historia no contada de Donald Trump y la mafia rusa; 2018).

Luke Harding lo hace con un enfoque mucho más claro sobre la relación del estadounidense con Putin en Betrayal: Trump, Putin and The New Age of Conquest (Traición: Trump, Putin y la nueva era de la conquista; 2026).

Trump ayuda a su amigo terrorista, Putin, en el peor momento de la Unión Europea respecto a la guerra híbrida rusa. Decir "híbrida", poco a poco se está convirtiendo en un eufemismo. Lo ocurrido en agosto pasado en un aeropuerto de Leipzig no forma parte de la guerra híbrida. Es guerra, y punto. Lanzar drones con explosivos en contra de dos aviones es terrorismo.

La OTAN, encabezada por quien parece ser un hijo de Trump y no un líder que encabeza a un organismo compuesto por 32 países, me refiero a Mark Rutte, habla con la boca chiquita sobre la guerra de Putin contra la OTAN.

Son Alemania y Reino Unido los países más enérgicos frente al terrorismo de Putin.

El gobierno de Trump pasará a la historia como el peor en política exterior. La destrucción de USAID lo comprueba. Su alianza con el terrorismo de Putin, lo condenará.

Es claro que los presidentes de Estados Unidos tienen más poder fuera del país que en el interior del mismo. Trump lo demuestra con sus fracasos.

Es Ucrania quien lo paga.

Fue profesor investigador en el departamento de Estudios Internacionales del ITAM, publicó el libro Referéndum Twitter y fue editor y colaborador en diversos periódicos como 24 Horas, El Universal, Milenio. Ha publicado en revistas como Foreign Affairs, Le Monde Diplomatique, Life&Style, Chilango y Revuelta. Actualmente es editor y columnista en El Economista.

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