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Opinión

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La paz sea con ustedes... mercados

En cuanto a tipos de cambio, la cotización de monedas con dependencia a las importaciones de energéticos comenzó a recuperarse (incluyendo a nuestro peso), mientras que las acciones del sector de energía comienzan a sufrir la resaca del disparo ocasionado por la volatilidad del precio del petróleo.

Este día se lleva a cabo la primera decisión del FOMC de la Fed con Kevin Warsh.foto: reuters Sarah Silbiger

Finalmente parece haber un prospecto de acuerdo creíble entre Estados Unidos e Irán. Más allá de todas las interrogantes que aún persisten alrededor del Memorándum de entendimiento, el bloqueo en el estrecho de Ormuz será retirado por un período de 60 días durante los cuales ambas partes intentarán acordar los puntos más difíciles, léase que Irán no tenga la capacidad de tener un arma nuclear.

La condición necesaria que en esta columna señalamos desde hace un par de meses para que los mercados financieros restituyeran una nueva actitud de propensión al riesgo parece que por fin se cumplirá.

No importan los detalles del memorándum y tampoco el costo infringido al comercio mundial y a la inflación en el corto plazo. La posibilidad de una escalada es menor sin duda.

Los inversionistas globales asumen que el flujo de energéticos a través del estrecho fluirá en el período de 60 días establecido. Con ello los mercados han reaccionado de manera positiva con fuerza.

El precio del petróleo ha descendido por debajo de los 80 dólares por barril (en el caso del WTI).

Las expectativas de inflación se moderan con la idea de menores precios de los combustibles y un menor riesgo de un nuevo impulso.

Las tasas implícitas de inflación en los bonos que pagan una sobretasa sobre la misma descendieron bruscamente en los últimos cuatro días.

Aunque no hay un impacto visible aun sobre las expectativas de lo que harán los bancos centrales, hoy será un buen día para ver cuál es la reacción de la Reserva Federal (Fed), que publica el resultado de la primera reunión presidida por Kevin Warsh.

Los grandes ganadores son los mercados accionarios. El exceso de liquidez y el apetito por riesgo impulsaron a los principales índices de nuevo a niveles récord.

La corrección que se vio la semana pasada en algunos segmentos del sector tecnológico como el de semiconductores prácticamente se borró en cuestión de tres días.

El resto del furor en empresas relacionadas con el tema de inteligencia artificial se mantiene intacto.

El impulso se expande a mercados fuera de Estados Unidos, principalmente en Asia, donde también se percibe el impacto de la dinámica del sector de tecnología que en su indicador agregado acumula un rendimiento de casi 50% en los últimos tres meses hasta al día de ayer.

En cuanto a tipos de cambio, la cotización de monedas con dependencia a las importaciones de energéticos comenzó a recuperarse (incluyendo a nuestro peso), mientras que las acciones del sector de energía comienzan a sufrir la resaca del disparo ocasionado por la volatilidad del precio del petróleo.

Para un gobierno que se cansó en declarar que el conflicto terminaría con una total rendición por parte de Irán, el costo de tener que negociar un acuerdo con mucha prisa pone en evidencia la escasa fuerza que tienen los Estados Unidos para comprometer más la situación económica y la aprobación del presidente Trump a pocos meses de las elecciones intermedias.

Quizás éste sea el punto de mayor confianza para los mercados; nadie alcanza a suponer que se provocará una nueva escalada hasta después de las elecciones, si es que ésta realmente pasa.

Los inversionistas están de plácemes dado que parecen ser los mayores beneficiados de la interrupción de un evento que provocó elevadas preocupaciones y una aversión al riesgo que hacia el último día de febrero nadie esperaba.

Seguramente en el segundo semestre el curso de las cosas no será tan complaciente. A partir de este evento tan relevante, los inversionistas tendrán que volver a pronosticar las variables tradicionales y a trata de intuir la acción de las autoridades. Por lo pronto, hay una fiesta que nadie parece desaprovechar, vamos a ver cuánto dura.

*Rodolfo Campuzano Meza es director general de INVEX Operadora de Fondos de Inversión.

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