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Little White Cross, un viaje de Margo Cilker por la otra América
Little White Cross - Margo Cilker
Ponte el sombrero, el pantalón vaquero y súbete a la troca para cruzar la carretera interestatal en compañía de Margo Cilker. El nuevo álbum de esta cantautora estadounidense es una colección de canciones que parecen provenir de otra época. Little White Cross es una novela americana negra. Una road movie de vaqueros y truhanes forajidos. Una serie de historias provenientes de la vieja y extraña América.
A lo largo de tres álbumes, Margo Cilker ha construido un universo musical fuera de las convenciones del country. Esto no suena al country de la radio. Margo Cilker es la heredera de una tradición en la música donde el contar historias de lugares recónditos es parte de su tejido musical. Margo Cilker se conecta con la idea de que la música del pasado y del presente está en un constante diálogo.
En Little White Cross continúa mostrando su tradición folklorista y toma como inspiración la música de Christy Hays, Kevin Carducci, Sara Cahoone, Ian Tyson y Tom Petty para unir una serie de relatos, como una novela paisajista, en un álbum de 10 canciones.
Es un disco que ocurre en lugares lejos de las grandes ciudades, donde el espíritu humano convive con su propia oscuridad. Estamos en los mismos terrenos que las canciones de Woody Guthrie, Hank Williams y la literatura de John Steinbeck, Federico García Lorca o Graham Greene.
Little White Cross es un disco austero donde la guitarra y la voz de Margo Cilker llevan el peso principal. Cilker no necesita mucha instrumentación para construir sus relatos sombríos. La música proviene de un mismo espacio en el que los músicos y las voces cohabitan el ambiente sonoro.
“Molly and Me” es un relato desolador contado a través del silencio y lo que no se dice. Es un universo musical que comparte la desolación del Nebraska de Bruce Springsteen y las carencias del sueño americano.
“Pauline” tiene los ecos de Dolly Parton y Bobbie Gentry en una balada pantanosa en la misma tónica melancólica que acompaña todo el álbum.
La música de Margo Cilker conjura aquello que el crítico estadounidense Greil Marcus describe como la “extraña y vieja América”, un lugar lleno de contradicciones e imperfecciones con música de Bob Dylan, The Band, Elvis Presley y Johnny Cash.
La música de Margo Cilker invoca a los trovadores nómadas que viajan de pueblo en pueblo. En sus trabajos anteriores visitamos pequeños puntos que solo se encuentran en los mapas o detrás de las grandes autopistas. Visitamos el recóndito pueblo de Tehachapi, que recorrimos con las canciones de Little Feat, en las que Lowell George nos paseaba por Tucson, Tucumcari y hasta Tonopah.
Margo Cilker se dio a conocer en 2017 con el EP California Dogwood. Su álbum debut Pohorylle (2021) es una verdadera joya con una serie de canciones que invocan a Lucinda Williams, Little Feat y The Band.
Valley of Heart’s Delights (2023), su segundo álbum, nos llevó hacia los lugares más melancólicos de un western.
En “State Line” paseamos por la línea interestatal de un estado imaginario mientras los personajes exploran el pecado de un amor prohibido. Una pequeña road movie en poco más de tres minutos.
“Road to Las Cruces” cuenta las historias de las almas pasajeras que penan por Las Vegas, Alburquerque y El Paso, en la misma vena que las canciones de Lucinda Williams. “State Line” y “Road to Las Cruces” son viajes mitificados en una canción de americana.
“The Money” es lo más cercano al country pop con una canción de Kevin Carducci, editada en 2026, sobre un atraco de película perpetrado en un casino.
Little White Cross es un disco country con alma de novela negra.