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Hogares inteligentes en México: infraestructura y automatización
Ernesto Piedras | Inteligencia competitiva
La evolución del hogar inteligente en México ya no puede verse como una tendencia incipiente, sino como una extensión natural de la expansión de la conectividad.
El despliegue de infraestructura ha sido el habilitador clave, tal que la proporción de hogares con acceso a internet pasó de 71.7% en 2023 a 75.3% en 2025, lo que amplía la base sobre la cual se integran dispositivos conectados.
No sólo se registra una contabilidad creciente de hogares conectados, sino que se ha comenzado a sofisticar el uso de la conectividad.
Del acceso a la interacción cotidiana. En 2025, se estima que 29.6% de los hogares del país contaron con al menos un dispositivo inteligente conectado a internet, de acuerdo con información de la ENDUTIH del INEGI.
En términos relativos, el número de hogares con dispositivos IoT pasó de 20% en 2023 a casi 30% en 2025. Esta proporción confirma que la digitalización residencial avanza a un ritmo sostenido y comienza a permear de manera estructural en la vida cotidiana.
Esta trayectoria y dinamismo también tiene lugar en el plano individual. La razón de personas usuarias de dispositivos IoT creció de 27.6% en 2023 a 37.9% en 2025. Esto es equivalente a que cerca de cuatro de cada diez mexicanos ya interactúan con algún dispositivo inteligente.
Esta circunstancia indica que los asistentes de voz, los sistemas de entretenimiento conectados y las soluciones de seguridad han dejado de percibirse como artículos premium para convertirse en herramientas funcionales que aportan comodidad, eficiencia y control.
Disponibilidad de dispositivos IoT en el hogar. La disponibilidad por tipo de dispositivo permite identificar una arquitectura doméstica inteligente en construcción.
Los dispositivos de entretenimiento conectados registran el mayor nivel de uso, con 59.3% de usuarios activos, aunque su presencia en hogares es menor, con 22.9%. Esto indica que, cuando están disponibles, su intensidad de uso es elevada y forman parte central de la experiencia digital.
Las bocinas con asistente virtual alcanzan una adopción significativamente mayor en hogares (63.6%), equivalente a poco más de siete millones de dispositivos a nivel nacional. Sin embargo, su nivel de uso es ligeramente inferior (55.5%), lo que sugiere que en muchos casos funcionan como nodos de conectividad o puntos de entrada al ecosistema inteligente más que como herramientas de interacción permanente.
En una segunda capa, se encuentran los sistemas de vigilancia presentes en 38.4% de los hogares y utilizados por 23.3% de las personas, así como la iluminación inteligente, con 13.4% de adopción y 10.1% de uso. Ambos segmentos, muestran un proceso de expansión gradual, impulsado por la búsqueda de mayor seguridad y eficiencia energética.
En contraste, electrodomésticos conectados, enchufes inteligentes, cerraduras digitales y termostatos rondan apenas la vecindad de 5% tanto en adopción como en uso, lo que evidencia un amplio margen de crecimiento para aplicaciones más avanzadas del IoT residencial.
Prospectiva de evolución tecnológica. El avance del hogar inteligente en México confirma que la conectividad se ha convertido en una plataforma para la automatización cotidiana.
La siguiente fase dependerá de una mayor interoperabilidad entre dispositivos, de la incorporación de inteligencia artificial que permita anticipar patrones de uso y de soluciones orientadas a cubrir necesidades del hogar, así como para optimizar recursos energéticos.
Más allá de la incorporación de nuevos dispositivos, el verdadero reto radica en consolidar un ecosistema integrado, capaz de ofrecer experiencias fluidas y centradas en el usuario. La trayectoria registrada sugiere que el hogar inteligente ha dejado de ser un complemento tecnológico para convertirse en un componente estructural del entorno residencial mexicano.