Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

La economía del desarrollo

OpiniónEl Economista

En varios países importantes de América Latina se da lo que el economista, Albert Hirshman, llamaba “fracasomanía”.

Con base en ello, este autor desarrolló una valiosa aportación de ideas, pero no tuvo un efecto apreciable en los países por falta de interés de la clase política y la parcialidad de enfoques de los responsables de la política económica.

Ahora el contexto internacional se ha complicado por la agonía del libre comercio que afecta el crecimiento económico. Prevalece un enfoque de seguridad económica y de diseño geopolítico en las relaciones comerciales.

En Argentina, entre noviembre del 2023 y mayo de este año se han perdido a más de 30,000 empresas; esto afecta al empleo y a los ingresos gubernamentales.

Se manifiesta en todas las ramas de la economía y se extiende por todas las provincias. Hay 400,000 empleos menos.

Políticamente es el rechazo al gobierno de Javier Milei que ha registrado una contracción del Producto Interno Bruto (PIB), una inflación de 150% con un plan de dolarizar la economía y perder independencia monetaria; ha cerrado 250 agencias estatales despidiendo a 40,000 funcionarios, cancelado las pensiones y la obra pública.

En Colombia el nuevo gobierno heredó los problemas del anterior y se agrega la enorme devastación reciente provocada por desastres naturales.

Se estima que para la reconstrucción del país se necesitan 20 billones de dólares, cantidad que es difícil de obtener. El gobierno prepara un plan Marshall de reconstrucción que denomina “Fondo Milagro”. Por lo pronto, el Banco Mundial ya canalizó un crédito de 200 millones de dólares. Algo es algo.

Venezuela está atrapada por el gobierno de Trump que se apropia de los ingresos petroleros.

Perú, Ecuador y Bolivia están sumergidos en los problemas que han creado en la economía los gobiernos populistas de izquierda y derecha.

En Chile, después de un fallido gobierno de izquierda, ahora gobierna la derecha.

Los países centroamericanos se caracterizan por ser exportadores de mano de obra. El problema actual es la política de deportaciones de inmigrantes de Estados Unidos (EU) que realiza el gobierno de Trump. Incluso deporta a mexicanos y los manda a Centroamérica. El gobierno de México ha declarado que nuestro país está capacitado para recibir a los connacionales.

Por razones geográficas, México está vinculado a la economía y sociedad norteamericana. Los 38 millones de mexicanos residentes en EU generaron en el 2024 la cantidad de 2.3 billones de dólares de PIB, 10% del PIB de EU.

Asimismo, participa como integrante del T-MEC con EU y Canadá con beneficios regionales indiscutibles. Durante el primer semestre de este año, México obtuvo un superávit comercial con EU de 103,000 millones de dólares. Asimismo, recibió en igual lapso por remesas de los trabajadores mexicanos en EU la cantidad de 31,000 millones de dólares.

Brasil, por su parte, se ha abierto a la economía mundial a través del grupo BRICS, donde están Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. Con este bloque de países eleva sus exportaciones y capta recursos de inversión.

El contexto internacional se ha complicado por la agonía del libre comercio que afecta el crecimiento económico.

Escritor y licenciado en economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México. De 1984 a 1990 fue embajador de México ante el Reino de Dinamarca, donde se le condecoró con la orden Dannebrog.

Últimas noticias

Noticias Recomendadas