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Opinión

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YPF, el conflicto que viene entre Argentina y México

Ojo con Argentina. Los días clave sobre la decisión?de la petrolera coincidirán con las fechas finales de?la carrera electoral mexicana.

Ojo con Argentina. Su gobierno se prepara para tomar el control de su mayor empresa petrolera, Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF). La decisión se ejecutaría en las próximas semanas con enormes consecuencias en el mapa energético de la región. A México le afectaría porque Pemex es uno de los principales accionistas de YPF, a través de Repsol, que posee 57% de la petrolera argentina.

La intención de la toma de YPF está descrita en detalle en un artículo de Página 12 firmado por Horacio Verbitsky, un reconocido periodista argentino que es, además, muy cercano al círculo de la presidenta argentina, Cristina Fernández. La decisión tiene que ver con la molestia de la titular del Ejecutivo argentino por la forma en que Repsol está manejando su principal empresa energética. Encaja perfectamente con una política económica que quiere realinear la relación entre gobierno y mercados en favor del primero. Se ejecutaría antes de junio.

YPF tiene un valor de mercado de unos 12,500 millones de dólares. Una de las alternativas que está analizando el gobierno argentino es declarar a YPF como empresa de utilidad pública y a partir de ello lanzar una oferta pública de acciones. Hacerse con 33% de las acciones le costaría alrededor de 4,100 millones de dólares. La cantidad podría ser menor porque la declaración de utilidad abarataría el precio de mercado de la empresa. Este porcentaje sería suficiente para lograr cuatro consejeros y ejercer la acción de oro, de acuerdo con información del diario austral El Cronista. Cristina Fernández buscaría con esta medida recuperar el control gubernamental de la política energética. Las autoridades argentinas reprochan a Repsol la forma en que han manejado YPF, el bajo nivel de inversión, el incremento de las importaciones y la falta de apoyo práctico a las decisiones gubernamentales. Verbitsky hace eco de un argumento del equipo de Cristina Fernández: la estrategia de subinvertir en Argentina por parte de Repsol ha sido una forma de presionar para que el gobierno acceda a liberar los precios de los petrolíferos.

Si la decisión parece haber sido tomada en los términos más generales, una cuestión que no se ha definido es cómo se negociaría el nuevo statu quo con España y México. La petrolera española Repsol es la principal accionista de YPF y el gobierno argentino es consciente de que el problema trasciende los enfrentamientos de los funcionarios con el presidente de la compañía, Antonio Brufau. El gobierno de México posee algo más de 5% de la petrolera argentina, a través de la participación accionaria de Pemex en Repsol. Argentina no quiere agudizar las tensiones comerciales con nuestro país, pero tampoco está dispuesta a que sus decisiones de política energética se tomen en un Consejo de Administración donde no tiene control.

Argentina ha entrado en una fase donde se acerca cada vez más a posturas heterodoxas, cercanas al proteccionismo. ¿Qué harán España y México? De lejos, parece que los ibéricos tienen suficientes problemas en casa como para echarse a cuestas una disputa con Argentina, en tribunales argentinos. De cerca, parece que el cronograma previsto por el gobierno de Cristina Fernández no ayudará a México. Los días clave de la decisión sobre YPF coincidirán con las fechas finales de la carrera electoral mexicana.

lmgonzalez@eleconomista.com.mx

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