Lectura 3:00 min
Snap back to reality?*
El mundo pasa por una desaceleración sincronizada, compuesta por una economía estadounidense creciendo muy moderadamente, las emergentes moderando sus tasas de actividad (aunque siguen mostrando sólidos fundamentos y dinamismo interno, en general) y la europea en recesión.
El contagio de la crisis europea a través de una crisis de confianza con consecuencias sistémicas ha estado al acecho de los mercados hace más de un año, a pesar de datos económicos -mirados en perspectiva- dentro de lo esperado y una resiliencia inéditamente histórica del sector corporativo, que goza de una extraordinaria salud financiera.
Sin embargo, el sentimiento negativo ha llevado a violentos movimientos y correcciones en los precios que parecen más producto de las emociones que de la razón (además de lo mencionado, porque las valorizaciones lucen muy bajas, en muchos casos, entre otros).
Las estimaciones económicas y de utilidades, en este ambiente, cambian fuertemente y cada vez más rápido, generando "momentums" que vienen y van.
Pero la realidad estrictamente económica del mundo, actualmente depende de las economías de Estados Unidos y la de China.
Los precios tendrían incorporado el "desastre" financiero de la Zona Euro (en algunos casos excesivamente) y el interminable ruido que genera en los mercados aún prevalecería en el corto/mediano plazo; sin embargo, el rebote registrado por los mercados entre la semana pasada y hoy ante un dato económico muy sensible (el empleo en Estados Unidos), estaría reflejando "lo que realmente cuenta desde el punto de vista de fundamentos económicos globales.
Los resultados publicados hoy también dieron soporte con el reporte de la entidad financiera Berkshire Hathaway reportando mejor a lo esperado y la noticia de la posible compra de Best Buy por uno de sus fundadores fue asimismo un aliciente para las alzas.
En un día de escasas publicaciones de indicadores económicos destacó en América Latina el índice mensual de actividad económica chileno Imacec, de junio, que sorprendió al crecer 6.2% en un año, cuando se esperaba un aumento de 5.2%. En Brasil una de las mediciones de inflación (FGV IGP) para julio fue de 1.52%, por encima del 1.46% proyectado.
Wall Street terminó con ganancias, las que estuvieron lideradas por el tecnológico Nasdaq, que subió 0.7%. El Dow Jones y el S&P 500 anotaron alzas en torno a 0.2 por ciento.
Con la excepción del IPSA chileno y el Colcap colombiano, que cedieron 0.1% y 0.4%, respectivamente, las bolsas en América Latina se acoplaron al mercado externo. El Bovespa ganó 1.9%, el Merval argentino avanzó 1.1% y el IPC mexicano trepó 0.2%. El IGBVL cerró marginalmente arriba (0.04%).
Europa registró alzas, lideradas nuevamente por Madrid, que ganó más de 4% y sus tasas de financiamiento se ajustaron por debajo del temido 7%. El Cac de París, el Dax de Frankfurt y el FTSE de Londres rentaron alrededor de 1 por ciento.
Asia cerró al alza en tándem con el resto de mercados mundiales el viernes pasado. Las bolsas coreana y japonesa ascendieron 2%, mientras que la de Hong Kong 1.7%, la india subió 1.3% y la china 1 por ciento.
*"¿Un chasquido de vuelta a la realidad?" Frase de la canción "Lose yourself", del cantante rapero estadounidense Eminem.
fondos@eleconomista.com.mx