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Opinión

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¿Por qué debes pagarte primero a ti mismo? Parte 1 de 2

El concepto de pagarte primero a ti mismo es uno de los más importantes en finanzas personales. Yo lo aprendí después de leer “El hombre más rico de Babilonia” de George S Clanson, que es un libro ya clásico sobre cultura financiera.

La idea es simple: siempre debes guardar y separar al menos 1 de cada 10 pesos que ganas. Es dinero para ti, que te estás pagando a ti mismo y te sirve para construir tu futuro y obtener tu libertad financiera. Puedes gastar sin culpa el resto (claro: sin endeudarte).

Si inviertes ese dinero que es para ti de manera inteligente, harás que se multiplique a lo largo de los años de tal manera que pueda sustituir tu ingreso. Eso te permitirá vivir cómodamente cuando ya no puedas (o ya no quieras) trabajar.

Ese es el secreto de la construcción del patrimonio. Es muy simple y a pesar de ello, tanta gente vive justo al revés: muy por encima de sus posibilidades y debiendo hasta la camisa.

¿Por qué debes evitar el crédito al consumo?

Mucha gente utiliza el crédito al consumo, como tarjetas de crédito o préstamos de nómina, que comprometen su flujo de efectivo y los mantienen anclados al pasado. Eso incluye también a las compras a meses sin intereses, porque parte de lo que ganan hoy lo tienen que usar para pagar lo que ya adquirieron meses antes.

Entonces les alcanza menos. La gente que adquiere esas deudas de manera regular, por lo general no tiene capacidad de ahorro. No pueden pagarse primero a ellos mismos y por lo tanto no pueden construir un patrimonio.

Por eso es clave tener control de tu dinero, de tu flujo de efectivo.

¿Qué es el flujo de efectivo?

En palabras sencillas, tu flujo es lo que entra menos lo que sale. En otras palabras, lo que ganas menos lo que gastas. Es una simple resta.

Si ganas más de lo que gastas (eso es posible utilizando crédito), entonces tu flujo de efectivo es negativo. Eso significa que estás destruyendo patrimonio y te estás endeudando.

Si al mes siguiente vuelve a ser negativo, tu deuda estará creciendo poco a poco. Estás cavando un agujero cada vez más grande. Llegará un día en que ya no puedas pagarla.

Si gastas menos de lo que ganas, entonces tu flujo será positivo: estás construyendo patrimonio, estás acumulando y es dinero que puedes invertir para que crezca con el tiempo (con visión de largo plazo). 

Es normal que de repente pasen cosas y tengamos un mes malo, en el que nuestro flujo de efectivo sea negativo. Me ha pasado muchas veces. Por eso tengo un fondo para emergencias. De esta manera cuando suceden estos imprevistos, no necesito endeudarme.

Claro: si uso mi fondo para emergencias, tendré que reponer esa cantidad para que vuelva a estar completo. Pero no adquiero un compromiso de pago con otras personas (por ejemplo, bancos) y no tengo que pagar intereses por pedir prestado para salir del paso. Yo puedo decidir cómo y de qué manera lo voy a reponer. Yo mantengo total control sobre mi flujo de efectivo y eso hace una gran diferencia. Claro: las emergencias no se dan todos los meses. Una habilidad clave de las finanzas personales es precisamente aprender a controlar nuestro flujo de efectivo.

Pagarnos primero a nosotros mismos es un concepto importante porque nos ayuda, precisamente, a mantener el control y tener una cantidad fija para invertir y construir patrimonio, pase lo que pase. Pero no es suficiente. Si después de pagarnos a nosotros mismos nos queda un flujo de efectivo negativo de manera consistente, llegará el día en que tenemos que echar mano de nuestras inversiones y eso destruye lo que estamos construyendo.

contacto@planeatusfinanzas.com

Ejecutivo de alto nivel en seguros y reaseguro con visión estratégica de negocio, alta capacidad de liderazgo, negociación y gerencia. Además es columnista de Finanzas Personales en El Economista, Coach en Finanzas Personales y creador de la página planeatusfinanzas.com

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