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Plagas y enfermedades ?en el comercio
Actualmente, el dinamismo del comercio internacional de productos agrícolas requiere de la aplicación de normas y regulaciones que favorezcan el intercambio entre las regiones, promuevan mejores prácticas comerciales e incrementen la disponibilidad de alimentos. Entre los desafíos que enfrentan los acuerdos comerciales y la seguridad alimentaria se encuentra el correcto manejo de plagas y enfermedades, tanto en el intercambio de las mercancías como en su trazabilidad desde las zonas de producción.
Desde 1952 se creó la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria (CIPF) como organismo independiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, que por medio de tratados y del comercio busca prevenir la propagación de plagas y enfermedades a través de fronteras internacionales. El objetivo es procurar que los países garanticen, con certificaciones sanitarias, que los productos exportados no son medios de introducción de nuevas plagas que se desplazan entre los países, incluso en el embalaje en el que son transportados.
De acuerdo a estimaciones de la CIPF, la presencia de plagas tiene serias repercusiones en la producción de alimentos, de tal forma que todos los años la producción agrícola mundial se reduce de 20 a 40% por su causa y su combate incrementa el costo de producción de los alimentos. Por su parte, las ventas de plaguicidas a nivel mundial asciende a 45,000 millones de dólares, pero la erradicación, una vez establecida la plaga, genera costos aun mayores. Reducir los riesgos y prevenir su propagación es más rentable que erradicar o gestionar el brote después de su aparición.
La industria fitosanitaria en el mundo invierte cada año más de 6,300 millones de dólares en investigación y desarrollo de tecnologías para evitar las pérdidas. En México, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria destinó, en el 2012, un total de 400 millones de pesos sólo para el programa de calidad e inocuidad, dirigido al sacrificio de ganado en rastros certificados o Tipo Inspección Federal para evitar malas prácticas y contaminación de la carne para el consumo nacional e internacional.
Los esfuerzos internacionales se inclinan por ofrecer soluciones ecológicas como alternativa para responder a los requisitos del comercio y transformar el manejo de plagas, como es el caso del desarrollo de agentes biorreguladores. Es una medida agroecológica que consiste en la aplicación de un agente de control biológico específico, normalmente un patógeno, para que el cultivo o plaga controle un brote. De forma natural los insectos beneficiosos acaban con las plagas, se reduce la exposición del productor a pesticidas, se cumple con las normas sanitarias y se abre la posibilidad de obtener la certificación del producto orgánico con mayor valor de venta en los mercados internacionales.?
*Angélica Fermoso Gómez es Especialista de la Subdirección de Diseño de Programas en FIRA. La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.
afermoso@fira.gob.mx