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Nuevo contrato social
Para terminar con la desigualdad y el descontento ciudadano hacia la democracia y sus instituciones, el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz señala que se debe construir un nuevo contrato social.
En su más reciente libro: La gente, el poder y las ganancias: un capitalismo progresista para una era de descontento expone su visión del fracaso del modelo neoliberal y señala al capitalismo progresista como una alternativa. Dicho capitalismo busca un equilibrio entre el mercado, el estado y la sociedad, con ello se puede acabar con la desigualdad y el descontento social.
Expone que la autorregulación de los mercados proclamada por el modelo neoliberal propició la desregulación de las instituciones financieras, lo que fue un factor fundamental para generar la crisis económica, ya que sólo aumentó las ganancias y nunca, pero nunca corrigió los desequilibrios del mercado, como proclamaba el modelo neoliberal.
La pérdida simultánea de confianza en el neoliberalismo y en la democracia no es coincidencia o mera correlación: el neoliberalismo lleva cuarenta años debilitando la democracia.
En el modelo neoliberal muchos confundieron la creación de riqueza con la extracción de riqueza. Personas y corporaciones se hicieron ricas desmedidamente, sin hacer ningún aporte a la riqueza de la sociedad, a estos usurpadores de riqueza se les llama buscadores de rentas.
El capitalismo progresista implica redactar un nuevo contrato social entre los votantes y los gobernantes, entre los trabajadores y las corporaciones, entre los ricos y los pobres. El estado tiene una función central que cumplir, no sólo en evitar que el sector privado haga lo que no debe, sino también en alentarlo a hacer lo que debe.
El autor indica que los resultados del experimento neoliberal están a la vista: según cualquier criterio, el experimento fracasó. Y según el criterio más importante (el bienestar de la ciudadanía de a pie) fracasó miserablemente. Tenemos que salvar al capitalismo de sí mismo, y la mejor chance que tenemos de hacerlo es adoptar una agenda de reforma basada en el capitalismo progresista.
Querido lector, sin lugar a duda muy interesante la reflexión del profesor Stiglitz, quien desde hace años venia proclamando los excesos del mercado; sin embargo, los populismos de izquierda y derecha que hoy vivimos se encuentran muy lejos de apuntar a un nuevo pacto social, más bien parecen un sin fin de ocurrencias y que no se orientan hacia un cambio con orden y a un nuevo pacto social, donde quepamos todos. Hasta la vista.