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Mitote en el Bengala
Desde hace mucho, había remplazado al Bar Bar como lugar preferido de artistas, reporteros y conductores de Televisa, como de una buena parte de la alta burocracia federal, sobre todo de los panistas egresados del ITAM. El Bengala Bar carecía de una pista de baile; a cambio, ofrecía un incitante repertorio musical, alejado de las estridencias de los antros de Polanco o las fruslerías de La Condesa.
Los días más concurridos eran los jueves, que tocaban jazz. El aforo impedía que más de un centenar de personas convivieran a gusto en su interior, desplegado en la planta baja del predio de Sonora 34, en la colonia Roma Norte.
Salvo los martinis, la carta de bebidas era ordinaria y contrastaba con el menú oriental. Pero lo que más distinguía a este local, además de la música, era la clientela. Hace algunos años, cuando el DF era aun más libertino, Emilio Azcárraga Jean pasaba aquí muchos ratos, con su socio Bernardo Gómez. Y con frecuencia iban al Farolito.
A mediados del sexenio de Andrés Manuel López Obrador como Jefe del Gobierno del Distrito Federal, sus administradores regularizaron su funcionamiento lo mismo que El Mitote, su negocio hermano de la calle de Ámsterdam 53, en la Condesa cuando obtuvieron la licencia de restaurante con venta de vinos y licores de mesa. La entonces bejaranista Virginia Jaramillo era Jefa Delegacional en Cuauhtémoc.
Lugar de culto entre los vecinos de la zona, entre sus clientes frecuentes contaba al excanciller Jorge G. Castañeda, al exdiputado federal perredista Jorge Martínez Ramos y la conductora Adela Micha, entre un largo etcétera, extensivo a otros integrantes del electo de noticieros Televisa y ForoTV. El Bengala Bar estaba muy acreditado, entre los noctámbulos que de regreso a casa buscaban el último trago. Era un after hours sin líos ni aspavientos. Y como el Bar Bar, nunca cerraba.
Un pizarrón, detrás de la barra, indicaba que la última llamada para ordenar una bebida era a las 2:30 de la mañana. Supuestamente, media hora después, cualquier cliente debía ser desalojado. Simplemente se bajaban las cortinas y quienes estaban dentro seguían la fiesta, hasta que llegara el alba. El viernes 20 era de all times hits y en la tornamesa estaría el DJ Woo, quien no era otro más que Walter Ormeño, heredero del mítico portero de origen peruano y a la sazón copropietario del negocio, junto con El Perla y Octavio Espinosa El Tato, exsecretario de Elba Esther Gordillo.
El establecimiento ha tenido que cerrar sus puertas por causas de fuerza mayor: el asesinato, dentro de sus instalaciones, de Óscar Paredes Echegaray. El empresario y abogado según las primeras indagatorias conversaba con el DJ Woo cuando fue ejecutado.
Éstas, cuando concluyan, no impedirán la reapertura del Bengala Bar, que incluso contará con protección especial pues en ese perímetro se redoblarán los rondines de la policía capitalina, según lo dicho por Nora Frías Melgoza, subsecretaria de Prevención del Delito en el GDF.
La ejecución de Paredes no es un hecho aislado. Y eso ya lo saben las autoridades judiciales, a las que ahora toca aclarar qué pasó con la protección que debían brindas los agentes ministeriales al empresario, quien había ayudado a la identificación de los secuestradores de su hijo y del joven Alejandro Martí.
Por lo demás, también tendría que investigarse a los encargados del área de verificaciones administrativas de la delegación Cuauhtémoc, por haber permitido que este local funcionara tal y como venía haciéndolo. Cierto es que contaban con una licencia para operar 24 horas, pero siendo así, ¿cómo era posible que los clientes fumaran en su interior, sin que nadie dijera nada? Y ya ni qué decir de que el establecimiento careciera de arcos detectores de metales, cateos en los accesos, cámaras de videovigilancia y patrullajes.
EFECTOS SECUNDARIOS
DESTAPADO. Vaya que salieron buenos los integrantes del gabinete calderonista para las fiestas. Ahora fue el turno del secretario de Salud, José Ángel Córdoba Villalobos, quien celebró su cumpleaños 57 con una comilona, para un millar de personas, en los jardines del Bosque Country Club. Allí anduvieron los exgobernadores Carlos Medina y Ramón Aguirre; la mandataria de Zacatecas, Amalia García; el secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix, y la expareja presidencial que conforman Marta y Vicente Fox, quien solícito, tal cual acostumbra externó: Aquí estamos pa lo que se ofrezca .
INOPORTUNA. Ante la oleada de críticas, por parte de legisladores y comerciales, que demandan claridad sobre la normativa que obliga a proscribir las bolsas de plástico, el gobierno de Marcelo Ebrard se quedó sin voz. Y como no tiene vocero pues doblemente grave. Y pueden multiplicarse sus problemas hoy, que inicia el Programa de Transporte Escolar Obligatorio.
Ambos problemas derivan del mismo pecado: las autoridades, obligadas a cumplir y a hacer cumplir la ley, carecen de la reglamentación adecuada. Y a todo esto, ¿ya se podrá contar con la secretaria de Ecología del GDF, Martha Delgado? No quiso interrumpir sus vacaciones para atender estos asuntos
¡Y así sueña con ser candidata al GDF!