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Ley Golden Acapulco
Esta mañana prendí la radio para escuchar el noticiero que siempre escucho, en la pausa comercial la mitad de los anuncios fueron ya de Claudia, ya de Xóchitl, las promesas de siempre, pero con una agravante: son precandidatas únicas, no compiten contra nadie: Claudia contra su sombra, Xóchitl contra la propia. Pasada la precampaña serán candidatas. Eso se llama farsa. No hay nada que elegir, bien podrían ahorrarnos en los oídos y en los bolsillos sus campañas. Lo peor es que no es trivial, competir sin competencia solo vacía de sentido el proceso de, nada más y nada menos, escoger nuestro futuro. Véanlo bien, terminadas las precampañas los ciudadanos no habremos elegimos nada. Unas casas encuestadoras hicieron unos sondeos y midieron quién era más popular. El problema es que ser popular y tener buenas ideas para gobernar un país no son lo mismo. Las encuestadoras, midieron si es mejor marca Claudia Marinela, Marcelo Bimbo, Xóchitl Nestlé o Beatriz Ford. El debate público convertido en campaña publicitaria.
La campaña de Claudia ha llamado a unos diálogos por la transformación. Nada me parece más importante que el diálogo entre las partes, cuando es sincero genera confianza en el otro y, si hay transigencia, hasta un proyecto común. Pero para que esto suceda la disputa argumental ha de ser abierta. Habría que dialogar sobre la educación, ¿de verdad las pruebas internacionales son neoliberales y hay que mandarlas a volar? Imagínese que le digan que su hijo tiene menos habilidades matemáticas que la mayoría de los niños de los países miembros de la OCDE y que también está peor que los niños mexicanos que estudiaron hace diez años, «pero no se preocupe, es estándar neoliberal». Vamos a dialogar sobre el combate a la corrupción, porque dinamitar el Inai no la combate, la oculta. Y vamos a dialogar sobre el cada vez más importante papel que desempeñan las fuerzas armadas, ¿o esos temas no son asunto relevante? ¿Y vamos a hablar del cambio climático? ¿Y de la mañanera? Porque dialogar con quien ofende es difícil.
¿La mañanera va a continuar o desaparecer? Y qué decir de la regulación de las drogas, como siempre llegaremos tarde, los socios comerciales ya ganaron el mercado del CDB y del THC y de todas las mezclas posibles. Por qué no dialogamos sobre hacer de Guerrero el primer estado mexicano donde se permita la producción y comercialización de derivados de la Cannabis, tanto para uso médico como recreativo. “Ley Golden Acapulco”, para levantar la economía del estado tras el paso de Otis. Van a dialogar en círculos, que es como volar pero sin alas.
Y de la campaña Xóchitl no tengo nada que decir más allá de unos apellidos: ¿de verdad quieren cambiar al país con los Creel, los Zavala y los Moreira?