Buscar
Opinión

Lectura 3:00 min

La negación de Frausto

Cada vez que en una subasta de las afamadas casas en Nueva York, Londres o París se ofrecen bienes prehispánicos, las autoridades de nuestro país se envuelven en la bandera exigiendo que ésta se suspenda por ilegal y que se devuelvan esos objetos a México por ser parte del patrimonio nacional. Todos estos intentos fracasan, pues si no hay denuncias de robo sobre los objetos que se ofrecen, esas ventas no son ilegales. La última fue la semana pasada, en que fueron subastadas 27 piezas prehispánicas por la Casa Millon de París.

La secretaria de Cultura Alejandra Frausto, entre lo emotivo y lo ridículo, declaró que “el patrimonio cultural de los mexicanos no es un articulo de lujo para adornar una casa. Reiteramos un llamado a detener la venta y recuperarlas y acercarlas a las culturas vivas actuales”. El llamado fue secundado por Beatriz Gutiérrez. Se equivocan en su apreciación. Esas piezas subastadas por lo general son adquiridas por museos o coleccionistas y filántropos, quienes en su mayoría no pretenden adornar la sala de su hogar. Al contrario, estas colecciones privadas constantemente son prestadas para exhibiciones públicas. Esa es la satisfacción para el coleccionista y los museos: poder ofrecer las obras para el deleite universal.

México no tiene la capacidad económica para la curaduría del acervo de cientos de miles de objetos prehispánicos. Hace años una funcionaria del INAH me comentó que es enorme la cantidad de piezas almacenadas y sin catalogar.

Lo que la Secretaría de Cultura debe evitar, junto con el INAH, es el saqueo y robo de piezas actuales que van a dar a un mercado negro. Asimismo, preservar el patrimonio cultural existente. Sin embargo, muchos museos se han deteriorado, alcanzando condiciones deplorables. No es solo por falta de presupuesto, sino por ausencia de capacidad dado el perfil mediocre de la secretaria de Cultura. Tradicionalmente, esta función la encabezaron personajes con una respetable trayectoria cultural como Víctor Flores Olea, Rafael Tovar y de Teresa, Sergio Vela y Consuelo Sáizar. La secretaria Frausto en cambio sólo desempeñó diversos cargos de difusión cultural en instituciones de mediana importancia. Ah, pero es miembro de Morena, eso es lo que vale. 

Desde octubre de 2020 una comunidad otomí tiene tomada la sede del Acervo de Arte Indígena del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI). Ese valioso acervo de más de 20,000 piezas se está deteriorando pues no se le ha dado mantenimiento. El líder de los que mantienen ese bloqueo ha externado que mucho de la colección había sido saqueado anteriormente por las autoridades, y ahora los quieren responsabilizar de la desaparición de piezas. Ya son casi 17 meses en que Frausto negligentemente se ha negado al diálogo y a atender su pliego petitorio para resolver la atención a sus demandas que incluyen la expropiación de cuatro predios que ocupan desde hace más de dos décadas.

Sería mucho más provechoso que la secretaria Frausto se dedicara a solucionar este conflicto que a preocuparse por recuperar al “Perrito de Colima”, una de las piezas subastadas en París por 5,000 euros.

Twitter: @frubli

Economista egresado del ITAM. Cuenta con Maestría y estudios de doctorado en teoría y política monetaria, y finanzas y comercio internacionales. Columnista de El Economista. Ha sido asesor de la Junta de Gobierno del Banxico, Director de Vinculación Institucional, Director de Relaciones Externas y Coordinador de la Oficina del Gobernador, Gerente de Relaciones Externas, Gerente de Análisis Macrofinanciero, Subgerente de Análisis Macroeconómico, Subgerente de Economía Internacional y Analista.

Únete infórmate descubre

Suscríbete a nuestros
Newsletters

Ve a nuestros Newslettersregístrate aquí

Noticias Recomendadas