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¡La Cofece contra Apple!
La Cofece ha anunciado una demanda por prácticas anticompetitivas por parte de la empresa Tiempo Libre en conta del gigante Apple.
Los monopolios (un solo productor) y los oligopolios (pocos productores) son perjudiciales para el bienestar colectivo. Por esa razón, los estados modernos han creado entidades para combatir las prácticas monopólicas y oligopólicas. Es el caso en México de la Cofece (Comisión Federal de Competencia Económica). Y se producen enfrentamientos, porque a las empresas con poder de mercado les encantan ese tipo de arreglos. Les permitan obtener ganancias extraordinarias, la mayor parte de las veces en perjuicio de los consumidores.
Ese es el marco de referencia en el que se ubica la denuncia que apenas estos últimos días dio a conocer la Cofece, por parte de la empresa de comercio electrónico Mercado Libre en contra de la estadounidense Apple. Dos son las acusaciones concretas que presenta la denunciante en contra del gigante Apple. Primera, que le impide anunciarse en su portal de comercialización para poder vender “suscripciones a películas, música, libros, videojuegos y servicios financieros”. Segunda, la obliga a usar sus herramientas de pago al impedirle utilizar las suyas propias. Se informa, que esa misma denuncia fue presentada ante el regulador IFT (Instituto Federal de Comunicaciones) y ante el Consejo de Defensa Económica (CADE), de Brasil.
Desde nuestra perspectiva, ojalá que la empresa Mercado Libre salga triunfante en su denuncia en contra de Apple. Por causa de apoyo a los consumidores. En el reportaje correspondiente se informa que las posibles sanciones por sentencia de “prácticas anticompetitivas” no son menores: una multa de hasta el 8 por ciento sobre los ingresos anuales.
Ahora bien: tampoco es para echar las campanas al vuelo, en razón de que los antecedentes y las implicaciones analíticas no son necesariamente favorables. Por un lado, hay el precedente poco halagüeño de que ya ha habido denuncias anteriores del mismo tipo, que no han desembocado en un resultado positivo. En particular, cuatro investigaciones relativas a prácticas anticompetitivas en el mercado de bienes y servicios digitales en contra de los gigantes transnacionales Google y Apple. Asimismo, un observador escéptico podría comentar que aun en un escenario de justicia económica, los intereses de los consumidores tampoco estarán plenamente protegidos. Ello, al tan solo poder pasar de una situación de monopolio a una de duopolio: la forma extrema del oligopolio. Y de manera adicional, también surge la duda por la pasividad de las autoridades regulatorias. ¿Y si no median denuncias por monopolio, carecen esas autoridades de la iniciativa suficiente para intervenir en protección de los intereses del público?