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IMSS licitaciones galácticas
La licitación del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para la adquisición de pruebas rápidas de antígeno para la detección de SARS-CoV-2 es un glosario de las malas decisiones técnicas.
En la búsqueda de calidad y los mejores resultados, las bases de la convocatoria que emite el IMSS provocan la concentración en unas cuantas compañías, al pedir un porcentaje de sensibilidad mayor a 90% avalado por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE).
Desde luego que las cláusulas leoninas que se establecen en la convocatoria no solo son culpa de las áreas de adquisiciones del IMSS.
El concierto de malos aprendizajes y una estrategia errática desde el gobierno para la conducción de la pandemia son el origen del problema.
En primer lugar, a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para emitir la autorización de emergencia para la importación y comercialización de pruebas rápidas, se le ocurrió la idea de pedir una evaluación del InDRE.
Si bien esta es una práctica normal para las pruebas de laboratorio, no fue una medida práctica y ágil para enfrentar la emergencia pandémica.
Resulta que sospechosamente solo Kana Undesa, Abbot, Roche y Lanstainer cumplen con el requisito del 90% de la sensibilidad, también resulta sospechoso que, a las autoridades sanitarias, incluyendo al Dr. López-Gatell, nunca se les ocurrió investigar porque solo cuatro de 28 evaluaciones realizadas por el InDRE cumplen con ese requisito.
Desde luego que el InDRE realizó bien su trabajo adaptándose a los tiempos y premuras de la pandemia, sin embargo, las autoridades, no comprenden que los resultados de una evaluación en tiempos de pandemia, solo son válidas con las condiciones prevalecientes en ese momento; por ejemplo, esas evaluaciones fueron hechas cuando solo había dos cepas dominantes en México, la Wuhan y la California, cómo reaccionan ante otras cepas es una incógnita.
Las evaluaciones del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos no tienen una base estadística homogénea, es decir el universo de pruebas aplicadas fue cambiante, y tampoco toma en cuenta la prevalencia, como se hace en otros países.
Como en otros tantos negocios el cúmulo de requisitos que se imponen en las convocatorias de las compras públicas, orienta las convocatorias públicas hacia unos cuantos.
El señor AMLO que no le gusta favorecer a los neoliberales ¿estará al tanto que la estrategia de compras de su gobierno de los insumos covid permitió el enriquecimiento de las compañías extranjeras? Millones de pruebas compró su gobierno con estos absurdos requisitos bases.
Sería mejor que el IMSS o el gobierno hicieran una evaluación cruzada.
Querido lector, solo es duda sospechosa, sereno moreno.
Hasta la próxima.
Twitter: @ErosalesA