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Opinión

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Hipermetropía social: ¿lentes o cirugía?

“¡Me tengo que comprar unos lentes! ¿tú te crees? me operé de la miopía hace varios años y ahora resulta que necesito unos lentes para leer... ¡ya no veo de cerca!”. La verdad es que el tono de su conversación era una mezcla entre drama, enfado, un punto cómico y mucha resignación.

Ni modo. Empieza el momento en el que tienes que alargar el brazo para poder leer un WhatsApp mientras tiras para atrás la cabeza todo lo que puedes. Mi amigo, en tono de broma, decía que el bastón que usaba antes para hacer selfies lo empezaría a usar para leer los correos en el celular. Al igual que las personas ciegas usan un bastón para poder caminar, el tendría el suyo para poder leer.

Fue al oftalmólogo y le dijo que hay dos tipos de patologías que dificultan ver de cerca: la hipermetropía y la presbicia. Son dos patologías de la vista que pueden obligar a los pacientes a usar lentes. Estas enfermedades pueden tener síntomas parecidos y se resumen en problemas para enfocar con nitidez los objetos que se encuentran próximos, siendo posible conservar una buena visión en la media y larga distancia en la mayor parte de los casos. Es curioso, necesitas distancia para ver lo cercano, si no todo es borroso, confuso, sin contornos... ¡no ves!

Aunque la presbicia está relacionada con la edad, con la hipermetropía empiezas por no ver de cerca y acabas por no ver tampoco de lejos, hasta que llega un momento en el que se hace necesario llevar unos lentes o hacerse una cirugía.

La hipermetropía es una enfermedad que también afecta a nivel social. Veamos... Hace unos meses vino un estudiante austriaco al IPADE y llegó al trabajo en equipo con los ojos medio desorbitados: “acabo de ver a un niño medio vestido de payaso en un semáforo haciendo unos malabares y pidiendo dinero. No creo que tenga más de 8 años, ¿lo han visto alguna vez?”. Se hizo el silencio.

A causa de la hipermetropía social que padecemos, ya no vemos a esos niños. Están tan cerca que nos cuesta mucho trabajo verlos. Están demasiado cerca. Necesitamos apartarnos, alejarnos un poco para poder verlos. Y es que esta hipermetropía social puede afectar la visión de medio y largo alcance. ¡Necesitamos unos lentes! Los lentes de la dignidad de la persona, de la solidaridad, la subsidiariedad y del bien común.

El problema es que los lentes se pueden rayar, se pueden caer o te los puedes quitar, por tanto, creo que es mejor la cirugía. Es un paso más serio y definitivo. Puede dar miedo, pero soluciona el tema de raíz. Los que se han operado dicen que no es para tanto, basta con lanzarse e involucrar al médico, los enfermeros, etcétera. Pero si no das el paso, no hay médico que valga.

Lo mismo ocurre con la hipermetropía social. Basta con lanzarse, con empezar e involucrar a todos los necesarios para empezar a ver mejor, para distinguir aquello que está tan cerca que ya no nos es posible verlo. Hay muchos empresarios que ya se lanzaron, ¿y tú?

*el autor es profesor del área académica de factor humano de ipade business school.

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