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El camarón más sabroso del mundo
La historia de la pérdida y recuperación de la certificación de uno de los productos mexicanos más emblemáticos en el comercio mundial fue compleja, aunque pareciera contarse en sólo tres líneas.
Seis meses después de la notificación del Departamento de Estado de Estados Unidos, informando al gobierno mexicano que no se le certificaría para exportar camarón capturado en altamar hacia ese país, llegaron a Filadelfia los primeros ocho contenedores de camarón mexicano.
La historia de la pérdida y recuperación de la certificación de uno de los productos mexicanos más emblemáticos en el comercio mundial fue compleja, aunque pareciera contarse en sólo tres líneas.
Cada año, el Departamento de Estado de Estados Unidos y la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) certifican que la flota camaronera de países que envían su camarón a ese país homologuen sus medidas de protección a las Tortugas Marinas durante la pesca de arrastre de camarón, con las medidas que se exigen al pescador de Estados Unidos.
Por lo anterior, basándose en resultados de inspecciones que hicieran a México, en las que observaron incumplimientos en embarcaciones inspeccionadas, el 1 de marzo del 2010 el Departamento de Estado comunicó al gobierno mexicano su decisión de no certificarlo a partir del 20 de abril de este mismo año.
Esta situación fue una prueba para demostrar que las instituciones relacionadas con la pesca en México pueden coordinar esfuerzos, hacer sinergias y enfrentar situaciones adversas en forma rápida, precisa y con la actitud que se requiere en los momentos más difíciles.
Derivado de la no certificación, México a través de la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (CONAPESCA) implementó el Programa Emergente de Capacitación en Construcción, Instalación y Empleo Eficiente de Dispositivos Excluidores de Tortugas Marinas , para el sector pesquero de camarón de altamar. El compromiso aceptado ante el Departamento de Estado de Estados Unidos, para aspirar a la certificación, fue capacitar al menos 4,500 tripulantes de barcos camaroneros.
El orden, disciplina y efectividad con que se llevó a cabo esta encomienda, iniciada el 19 de abril en Mazatlán, logró resultados extraordinarios al capacitar a 6,697 marineros, armadores y fabricantes de redes, en 128 talleres teórico-prácticos, en 10 puertos nacionales de siete estados ribereños. Lo anterior, a través de un grupo conformado por Conapesca, Profepa, Inapesca, Inca RURAL y FIRA.
Finalmente, como resultado de las inspecciones posteriores llevadas a cabo en tiempo récord durante la primera semana de octubre, México recibió de nuevo la anuencia para exportar camarón hacia Estados Unidos. Así se rescató la integridad de una industria que genera más de 200 millones de dólares anuales por exportaciones y sostiene 10,000 empleos directos.
Los consumidores estadounidenses serán los principales beneficiados debido a que el camarón mexicano es el más sabroso del mundo.
*Jorge Reyes es director de Pesca y Recursos Renovables en los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA). La opinión es responsabilidad del autor y no necesariamente coincide con el punto de vista oficial de FIRA.
jlreyes@fira.gob.mx