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El amor a Tigres vale $1,243 millones anuales
La afición se ha convertido en parte importante no sólo en el ánimo del equipo, sino también a nivel financiero.
Tigres es un ejemplo de amor y pasión que se traduce en ingresos económicos. Pero nadie más en el futbol mexicano ha convocado más aficionados en lo que va de la década que ellos: casi 3 millones de fans en sus 65 partidos de Liga que han disputados como locales del 2010 a la fecha.
Para Nuevo León, el equipo significa parte de la identidad cultural de una sociedad que ha estado dividida por muchos años entre Tigres y Rayados, una pasión que no parece tener fin. Y entre ambos han demostrado lo que es ser fiel siempre, sobre todo en los peores momentos.
Claro que sorprende ver un estadio de 25,000 personas, como en San Luis, y que 22,000 sean del equipo visitante. Al año, se puede decir que acompañan a los felinos al menos 90,000 personas cada vez que juegan fuera de casa.
Tigres es fundamental para el nuevo proyecto de la Liga MX por su calidad deportiva y, mejor aún, por lo que aporta al marketing de la naciente competencia, que busca como uno de sus pilares el tema de imagen para dar un salto en el impacto de los mexicanos.
Alguna vez platicaba con alguien de la empresa que los viste y me decía que incluso el club vende más playeras que Chivas, club más popular de México. Adidas es una de las marcas que goza en cierto sentido la inmensa fidelidad que hay de sus fans con el club.
Tigres no es el equipo más popular y tampoco es el que más aficionados tiene repartidos por el país, pero sí es el que más se nota en las tribunas. Nadie como ellos. Y eso los hace, quizás, pese a no ser la mayoría, la afición con mayor fortaleza de todas.
Algunos sociólogos explican que el caso de Tigres es curioso porque parte de su vida depende en cierta medida de Rayados, su rival más odiado. Esto los obliga a ver primero por la Liga y siempre quedar mejor que ellos, aunque desperdicien oportunidades y dejen tirados torneos como la Copa Libertadores como ya lo hicieron recientemente.
Para Rayados no es tan extremo el asunto, pero para Tigres es una obligación cultural quedar arriba de Monterrey.
Socialmente, Tigres tiene una base de aficionados que es capaz económicamente de viajar inclusive a Cancún, donde este torneo jugaron ante Atlante. El estatus financiero les permite gastar y consumir los productos del club.
Sólo hagamos el ejercicio con las camisetas. Le puedo decir que Tigres vendió en el último año 1 millón. Nadie más como ellos en este departamento en México. Esto le originó al equipo ingresos por 900 millones de pesos. Y en el caso de la taquilla, por el último año, la cifra de venta de boletos se estima en 343 millones de pesos.
Así que, si sumamos este concepto, el acumulado entre venta de playeras y taquilla, la pasión que genera Tigres ha dejado una derrama de 1,243 millones de pesos. Ningún equipo obtiene estas cifras por la suma de los conceptos antes mencionados.
Tigres ha respondido en ser un equipo protagonista y comprometido con su afición. No tengo conocimiento de lo que se diga dentro del vestuario o lo que los directivos refieran a los jugadores, pero lo cierto es que los futbolistas siempre tienen en su discursos palabras dedicadas a los fans. Es lo mínimo que podían hacer.
Así, los felinos gozan no sólo de la afición más fiel de México, sino que además éstos le han hecho ingresar cantidades millonarias a un club que si de algo goza es de poder financiero.